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La teoría de la transmisión del Covid-19 a través de aerosoles o aérea cobró más fuerza esta semana, con la publicación de una carta abierta de científicos estadounidenses en la revista especializada Science que asegura que "existe evidencia abrumadora" de que la inhalación del coronavirus a través de aerosoles representa "una importante vía de transmisión de la enfermedad". 

El estudio señala que las personas con Covid-19, algunas veces sin presentar síntomas, "liberan miles de aerosoles cargados de virus y muchas menos gotitas al respirar y hablar". "Por lo tanto, es mucho más probable que uno inhale aerosoles a que sea rociado por una gota, y por lo tanto se debe enfocar en la protección contra la transmisión aérea, insisten, según publica el diario ABC.

Además de la exigencia del uso del barbijo, el distanciamiento social y la higiene de manos, piden a los políticos que den "orientación clara sobre la importancia de trasladar las actividades al exterior, mejorar el aire interior utilizando la ventilación y la filtración, y mejorar la protección de los trabajadores de alto riesgo".

La postura de la OMS

Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no se ha pronunciado sobre la carta ni reconoce la transmisión aérea, a pesar de que hace unos meses, 239 científicos de 32 países, firmaron otra carta en la que pedían reconocer la importancia de esta forma de contagio y tomar medidas.

La OMS sostiene que el virus se transmite "fundamentalmente a través de gotículas de saliva o de descargas (...) de tos y estornudos".

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) adaptaron sus recomendaciones para prevenir los contagios por aerosoles.

"Algunas infecciones pueden ser por exposición al virus en pequeñas gotas y partículas que pueden durar en el aire desde minutos a varias horas", mencionan los CDC en su sitio web.

También cita que estos contagios pueden ocurrir en espacios mal ventilados y cerrados con actividades que implican respiración profunda, como el canto o el ejercicio físico.

El doctor José Luis Jiménez, experto en aerosoles de la Universidad de Colorado (Estados Unidos) y uno de los firmantes de la carta de Science, defiende que el Covid-19 se transmite "sobre todo por el aire y no por gotas y superficies". 

"En mi humilde opinión, la transmisión por aerosoles es la explicación más probable del brote en la Casa Blanca" expresa el profesional a ABC.

De igual manera, Jiménez recuerda que tardó décadas en que se reconociera que la tuberculosis o el sarampión se contagiaban por el aire, error que se repite con el Covid-19. "La OMS está atascada en una ciencia del siglo XIX y tenemos que llegar al siglo XXI", menciona.

Jiménez resalta la necesidad de trasladar lo máximo posible la actividad a exteriores, junto a otras medidas útiles para frenar los contagios: "Hay que hacer todo lo que se pueda fuera, ajustarse bien la mascarilla y reducir el tiempo y la cantidad de gente en interiores, junto con ventilar constantemente", concluye.

Por su parte, el investigador español Salvador Peiró reconoce algunos avances en el tema, ya que "ningún grupo científico niega la transmisión por aerosoles", pero queda pendiente "la importancia que se le otorga en el conjunto de la transmisión".

"Quizás va siendo hora de limitar menos las actividades al aire libre –evitando aglomeraciones y espacios muy tabicados–, que tienen mucho menos riesgo de transmisión que los espacios cerrados y, sobre todo, incorporar la ventilación como estrategia esencial en estos últimos", concluye Peiró.

Las diferencias entre ambas teorías

La OMS insiste en que la transmsión del virus ocurre a corta distancia, a través de gotículas, grandes esferas de saliva y moco, cargadas de virus, que se expulsan al toser y estornudar como proyectiles y que pueden infectar a otras personas si impactan contra su boca o sus ojos. Esto solo implica que se considere mantener la distancia y usar el barbijo para evitar el contagio.

Por su parte, los defensores de la trasmisión aérea, presentan evidencias de que el virus se contagia también a través de partículas de menor tamaño que se comportan como aerosoles. Estos aerosoles, a diferencia de las gotículas, no se lanzan como proyectiles, sino que se liberan al hablar, respirar, toser y estornudar, y quedan flotando en el entorno. Transmitirían el virus, por tanto, al ser inhaladas, no por impacto. 

Así, es fundamental ventilar espacios cerrados y de evitarlos en la medida de lo posible, si bien el uso del barbijo, bien puesto, es esencial para no expulsar ni inhalar aerosoles.