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Son totalmente diferentes, Melania Trump y Jill Biden llevan estilos de vida contrapuestos. Lo que tienen en común es que sus esposos son candidatos a la presidencia de EEUU y que una de las dos parejas ocupará la Casa Blanca. Para los Trump podría ser la segunda vez en la presidencia, y los Biden, que ya llegaron a la vicepresidencia, quieren el primer lugar en el gobierno estadounidense. 

La primera dama juega un papel importante en EEUU, aunque nadie vote por ella, es crucial para encarnar la humanidad de un presidente y los aspectos de un candidato que resuenan entre los votantes. Es por eso que la esposa da un discurso de apertura durante la convención de su partido. También porque tradicionalmente se le presta mucha atención a lo que usa, su ropa puede terminar en un museo y porque la primera dama a veces es tratada como la primera influyente, establece el diario New York Times.

No se parecen en casi nada. Melania es elegante, usa ropa de famosos diseñadores, joyas y su cabello algo largo y castaño está siempre impecable. Los vestidos que lleva son de tendencia, pegados al cuerpo, delineando su figura y siempre con el largo de la falda a la altura de la rodilla o un poco más abajo. También ha usado de vuelo amplio, con escotes discretos y combinando colores. Sus zapatos son clásicos, en tonos neutros, tipo estileto.

Melania Trump es una mujer impecable para vestir, nunca desentonó en los cuatro años que estuvo en la Casa Blanca. Se nota que tiene buen concepto de la moda, por algo fue modelo en su juventud. Algunas veces se enfrentó a las críticas, pero fue por el precio de sus vestidos, los que varias veces pasaban los 10 mil dólares cada uno.

Por su parte, Jill Biden es sencilla en su forma de vestir y lo fue así desde su juventud. Ella ha trabajado como docente, entonces no puede ser extravagante, al contrario, sigue la línea de la discreción. Le gustan los vestidos amplios con cinturones y también los de dos piezas. Los pantalones y los jeans también están en su ropero y los lleva en ocasiones informales. Por lo que sí apuesta es por los contrastes de colores, que la hacen ver un poco más joven.

Su melena rubia siempre la lleva suelta, algo corta y peinada de manera natural y casi no luce accesorios. Sus zapatos son clásicos, de tacos medianos o si la ocasión lo amerita, botas.

Cuando sus esposos se refieren a ellas también hay diferencia. Donald la llama 'mi esposa, la señora Trump', en cambio Biden dice 'soy la pareja de la doctora Biden'.

Melania Trump



El nombre original de la actual primera dama estadounidense es Melanija Knavs, después fue Melania Knauss. Nació en Novo Mesto, Eslovenia, antigua Yugoslavia, hace 50 años y es nacionalizada estadounidense. Desde sus 16 años fue modelo, mide 1,80 m y cursó un año de la carrera de Arquitectura. 

Hace 22 años que vive en EEUU, 15 que se casó con Donald Trump y tienen un hijo en común, Barron Trump (14). Durante su época de modelo posó desnuda para las revistas de adultos Max Magazine y New York Post Office, bajo el seudónimo de Melania K.



En la convención Republicana de hace cuatro años protagonizó una polémica, pues su discurso fue muy parecido al que dio Michelle Obama en 2008. Muchos dijeron que fue un plagio, ella expresó que solo se inspiró en aquella alocución.

Jill Biden



Ella también estuvo en la Casa Blanca entre 2009 a 2017, pero como segunda dama, tiempo en el que nunca dejó de trabajar como docente, por lo que recibía muestras de admiración. Nació en Nueva Jersey hace 69 años y es independiente económicamante desde sus 15. Mide 1,69 m y es católica. Es graduada en Literatura inglesa, tiene dos masterados y un doctorado en Educación, y toda su vida se ha desempeñado laboralmente como docente.

En 1970 se casó con Bill Stevenson y se divorciaron en 1976. La capilla del edificio de las Naciones Unidas fue el lugar en el que se unió en matrimonio con Joe Biden, en 1977. Son padres de una hija, Ashley, de 42 años.

Cuando le preguntan a Jill cómo hace para trabajar y acompañar a su esposo en sus actividades políticas, dice que es cuestión de organizarse y el tiempo alcanza para todo.



Su discurso de apoyo a su marido en la convención Demócrata lo dio desde un aula en el colegio en el que trabaja, en el Distrito de Columbia. La sala estaba vacía y habló de la educación, de su importancia y de impulsarla a pesar de la pandemia del coronavirus.

Estilos diferentes

Para el estilista boliviano Álex Rojas, Jill Biden y Melania Trump son dos tipos de mujeres contrapuestos en su apariencia personal. Mientras la primera apuesta por lo simple y lo casual, sin dejar de estar bien vestida, la segunda no escatima esfuerzos y gastos para lucir elegantísima, impecable de pies a cabeza, por lo que jamás pasa desapercibida. 

Melania es un ícono de la moda contemporánea, todo lo que se pone se vuelve tendencia, algunas veces exagera y parecería que está más pendiente de su 'pinta' que de su rol de primera dama. Su cabellera castaña también está bien puesta, se nota que es asistida por un estilista toda vez que tiene una aparición pública.

Mientras que Jill no le da mucho protagonismo a su vestuario. Luce correctamente, su ropa se sencilla pero adecuada a la ocasión. Y su cabello, es simple, acorde a una mujer moderna de 69 años.