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A pesar de la situación extrema que atraviesa el mundo, con 16,7 millones de casos confirmados de coronavirus, existe información errada sobre uno de los principales escudos para contener la propagación del mal, como son los barbijos. Que provoca que se respire dióxido de carbono o que genera que se active la enfermedad son algunas de las mentiras que fueron aclaradas por expertos.

Los especialistas aclaran que aunque el uso de mascarillas no frena por sí mismo la propagación del virus, pues también son indispensables las medidas higiénicas y el cumplimiento del distanciamiento social, sí existe un consenso en que su utilización ayuda a frenar la pandemia

Estos son algunos de los mitos que fueron aclarados por distintos especialistas.

1. Causan hipoxia

Información difundida en redes sociales asegura que el uso de barbijos produce hipoxemia (insuficiencia de oxígeno en la sangre) o hipoxia (insuficiencia de oxígeno en los tejidos). Sin embargo, fue uno de los primeros mitos en ser desmentido.

"Puede imponer cierta resistencia al proceso de respirar, por lo que sentirá como que necesita un poco más de esfuerzo para respirar, pero no cambia materialmente la constitución del aire que entra a través de la mascarilla", dijo la  viróloga estadounidense Angela Rasmussen, científica investigadora de Columbia University.

"Las mascarillas de papel delgado o de tela no causan hipoxia", dijo a BBC Keith Neal, profesor emérito de Epidemiología en University of Nottingham. "Los cirujanos operan con ellas durante horas y no tienen esos problemas", añadió.

2. Se respira dióxido de carbono

La Organización Mundial de la Salud (OMS) fue contundente. “Utilizar mascarillas médicas durante mucho tiempo puede ser incómodo, pero no provoca intoxicación por dióxido de carbono ni hipoxia”. “Una vez puesta, compruebe que está bien colocada y que le permite respirar con normalidad”, declaró el organismo.

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) afirmaron que, aunque es posible que se acumule algo de dióxido de carbono en el barbijo, lo más probable es que sea a un nivel imperceptible para la persona.

Los barbijos quirúrgicos son porosos y permiten a las moléculas de dióxido de carbono fluir a través de ellas. Los de tela, que los CDC han alentado a usar, son mucho más porosos.

"Tendría que ser una concentración muy alta para causar un daño", dijo Bill Carroll, profesor estadounidense de Química en Indiana University Bloomington, a la revista Health. 

3. El barbijo activa tu propio virus

Según el diario El País, la afirmación procede del documental Plandemic, en el que la bióloga Judy Mikovits asegura que "usar la mascarilla literalmente activa tu propio virus, te estás enfermando por tus propias expresiones de coronavirus reactivadas, y, si resulta ser SARS-CoV-2, entonces tienes un gran problema”. 

Sin embargo, el video completo de 26 minutos fue retirado de varias redes sociales, incluyendo Facebook y YouTube, porque consideraban que contenía información médica errónea potencialmente dañina.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades declaró a la agencia de noticias Reuters que la afirmación de Mikovits no estaba fundamentada y que la orientación sobre el uso de mascarillas en respuesta a la pandemia sugiere que pueden reducir la propagación de la infección.

4. Su uso propicia la aparición de infecciones respiratorias

El uso de barbijos no provoca la aparición de enfermedades respiratorias, siempre y cuando se utilicen de la forma adecuada. Los fabricantes y expertos insisten en la importancia de usar una sola vez los cubrebocas desechables, mientras que los reutilizables deben desinfectarse después de cada uso.

Esta recomendación es planteada por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC); mientras que la OMS recalca la importancia de cambiar los barbijos cuando se humedezcan.

5. Los barbijos de tela no protegen

No son los mejores protectores, pero sí actúan como barrera para evitar la propagación del virus desde el usuario a otras personas, según defienden tanto la OMS como los CDC estadounidenses, de acuerdo a El País.

Aclaran que su nivel de protección es inferior a los médicos, que reducen la cantidad de gotículas respiratorias transferidas por el portador del barbijo a las demás personas, al mismo tiempo que evitan que quien las usa sea infectado por otros. O los autofiltrantes, diseñados especialmente para el personal sanitario que atiende a pacientes de covid-19.

La OMS recuerda que “usar una mascarilla de tela no basta para proporcionar un nivel de protección adecuado” y recomienda “mantener una distancia física de al menos un metro con los demás, además de lavarse las manos con frecuencia y evitar tocarse la cara y el mismo barbijo".