Escucha esta nota aquí

El Premio Nobel de Medicina fue para dos estadounidenses y un británico cuyas investigaciones sobre la adaptación de las células a los niveles variables de oxígeno abren perspectivas en el tratamiento del cáncer y la anemia.

Los científicos estadounidenses William Kaelin y Gregg Semenza y el británico Peter Ratcliffe fueron premiados por sus investigaciones “que revelan los mecanismos moleculares producidos en la adaptación de células al aporte variable de oxígeno” en el cuerpo, subrayó la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska en Estocolmo, que había recibido 633 nominaciones para este año.

“La importancia fundamental del oxígeno es conocida desde hace siglos, pero el proceso de adaptación de las células a las variaciones del nivel de oxígeno ha sido durante largo tiempo un misterio”, explicó la Asamblea.

Estos mecanismos están igualmente implicados en los tumores, cuyo crecimiento depende del aporte en oxígeno a la sangre, en particular en ciertos cánceres de progresión rápida, como el de hígado, que consumen tanta energía que queman todo el oxígeno disponible en torno a ellos.

El miembro de la Asamblea Nobel Raldall Johnson, encargado de presentar los detalles tras el anuncio, consideró que este es “realmente un descubrimiento de libro de texto”, algo que los estudiantes verán cuando cursen biología básica y estudien “las bases de cómo funciona la célula”.

Raldall indicó que los nuevos nobel “han ampliado la manera en que entendemos cómo el cuerpo se adapta al cambio”, cómo “una respuesta fisiológica hace posible la vida” y que las aplicaciones “están ya empezando a afectar a la forma en la que se practica la medicina”.

Eran jóvenes

“El problema del Premio Nobel es que siempre se otorga a científicos de más edad, lo que da la impresión a la gente de que la investigación es realizada por personas mayores”, dijo uno de los ganadores, el estadounidense Gregg Semenza. “Pero no es el caso: éramos jóvenes cuando hicimos nuestros descubrimientos”.

Formado como médico e investigador, Semenza enfatiza que siempre se ha fijado el objetivo de “construir puentes entre los dos mundos” y de “traducir los descubrimientos científicos en nuevas terapias”. Al mismo tiempo, admite que “algo tan fundamental (como el mecanismo de las células para adaptarse a las variaciones de oxígeno) habría sido descubierto tarde o temprano” por otros investigadores.

Seguro no lo sabías...

MÁS ALLÁ DEL CÁNCER

Al menos la mitad de personas que superan el cáncer pueden desarrollar enfermedades asociadas a este padecimiento. Sin embargo, 80% de ellos las desconocen. Entre las principales enfermedades que se desarrollan están la anemia, neutropenia, complicaciones óseas y linfedema (daño a los ganglios linfáticos que hacen que se hinchen brazos o piernas).

SOBRE LA NEUTROPENIA

“La neutropenia es una de las más frecuentes y esto se debe a que el paciente pierde la producción de glóbulos blancos, lo que le pone en riesgo de adquirir infecciones como neumonía o del tracto urinario”. Para prevenirla se deben tener cuidados como lavarse las manos, evitar lugares concurridos y contacto con personas enfermas, que alimentos como carne y huevo estén bien cocidos, no tener contacto con mascotas y evitar compartir alimentos u objetos personales con otros.

ANEMIA

En cuanto a la anemia, esta se presenta debido a que, con los tratamientos, los pacientes pierden gran cantidad de glóbulos rojos lo que hace que los tejidos del organismo no reciban suficiente oxígeno para desempeñar su función. Por ello es necesario que los sobrevivientes de cáncer estén pendientes de síntomas como cansancio, infecciones, dificultad para respirar y mareos.

EL PROBLEMA

Quienes sobreviven al cáncer pocas veces buscan información sobre las enfermedades que pueden desarrollar tras superar esta patología.