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Situada en la plazuela de la zona norte del barrio Las Palmas de Santa Cruz de la Sierra, anoche fue abierta al público una nueva obra muralística del artista cruceño Lorgio Vaca, que rinde homenaje a la vida y trabajo del empresario Osvaldo Monasterio Áñez.

Al acto asistieron los integrantes de la familia Monasterio Nieme, vecinos del barrio, el autor del mural e invitados especiales, que destacaron la belleza de la obra y el acondicionamiento del lugar, con plantas ornamentales, flores, palmeras y árboles.

La obra, que es de colores contrastantes, mide 4 por 10 metros y su elaboración se inició en 2019, aunque fue detenida por algunos meses por las restricciones de la pandemia del coronavirus. 



En la apertura de la obra, Lorgio Vaca manifestó que "el objetivo del mural es invitar al espectador a situarse frente al universo que dio origen a las inquietudes y emprendimientos de don Osvaldo Monasterio". 

Cuenta que en el mural se destaca la figura de este empresario, "acompañado de la luz de una tierra privilegiada, bajo la sombra de unos grandes y viejos árboles, fortalecido por la sabiduría de su esposa Lesma Nieme, que contemplan y sueñan las tareas con que abonarán los dones que la naturaleza lega a las generaciones futuras, procurando el mejoramiento genético del ganado y la expansión de los recursos energético, acuíferos y financieros".

El artista plástico explica que el mural está realizado con la técnica del relieve cerámico policromático y vidriado, por lo tanto es resistente a los cambios climáticos de la ciudad. Está basado y sigue los lineamientos de la cerámica boliviana precolombina y los aportes de la ciencia y la técnica moderna que ha experimentado a través de varias décadas de trabajo. 



Vaca comentó que para crear sus obras se apoya en el pueblo boliviano y en especial de Santa Cruz, en cuyos lugares públicos se concentra la mayor parte de sus creaciones artísticas. 

"Es una obra de todos ustedes, realizada con tierra cruceña, con la arcilla, los óxidos y los colores de la metalística boliviana tradicional, en la que Bolivia es extremadamente rica. Los elementos que forman parte del mural han sido procesados en nuestros hornos, a una temperatura superior a 1.100 grados centígrados", explica.


El escultor boliviano Juan Bustillos, que asistió a la inauguración del mural, lo considera otro gran aporte a la plástica nacional y que se revaloriza al ser una pieza artística pública, que todos pueden disfrutar en cualquier momento y enseña un poco de la historia del personaje que la inspira, relacionada con el trabajo y el progreso de Santa Cruz.

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