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Fue un duro 2020 para J Balvin, pero el nuevo año empieza mejor. En días pasados, el reguetonero colombiano recurrió a las redes sociales para pedir a sus 45,7 millones de seguidores que lo apoyen en oración para la recuperación de su madre, Alba Mery Balvin, que iba a ser sometida a una operación en la cabeza.

Afortunadamente, la mujer que ha sido uno de los pilares de la vida del músico de 35 años, se recupera muy bien, según ha mostrado él mismo en Instagram.

“Muchas gracias a todos los que oraron por mi madre. Ella ya salió de la parte que era más peligrosa. Ahora estamos esperando su recuperación”, dijo en un video el reguetonero.

“Y gracias por ver en mí a una persona como cualquier otra, que eso es lo único que yo necesito, nada más. Soy igual que ustedes. Gracias”, concluyó.

Finalmente, en otro video, Balvin le pregunta a su madre cómo se encuentra en el primer día del año y ella, con bata de hospital y sentada en un sofá,  contesta lúcida y con una potente voz: Un testimonio más de la luz que nos cubre a todos”.

En agosto de 2020, el creador del disco Colores contrajo coronavirus, con síntomas bastante intensos, y poco después, en noviembre, compartió que estaba alejado de las redes sociales por un cuadro de ansiedad y depresión.

"Otra vez me tocó la ansiedad y depresión. No me gusta actuar, no me gusta estar fingiendo la felicidad y que todo está perfecto porque soy un ser humano como cualquier otro. También soy frágil y muy vulnerable. Posiblemente más que muchos de ustedes, entonces... agradecerles que estén ahí conectados conmigo, que los amo mucho. Que pronto pase toda la tormenta para estar por aquí con todos ustedes hablando, haciendo chistes y todo. Porque realmente, no estoy para actuar, sino para siempre ser real y compartir lo que siento en el momento”, manifestó en ese entonces.

Por su parte, Alba Mery también habló al respecto con los medios. 

“Este es el momento más difícil que está viviendo Josecito. En la mirada se le veía que el brillo no era igual, pero mira que las apariencias engañan”, dijo la mujer antes de demostrar su fortaleza. “Hay también mucha luz y mucho que agradecer”, indicó, a la vez de expresar que tenía la esperanza y la fe “más grande que el océano” de que si su hijo seguía el tratamiento médico iba a superar las enfermedades que también afectan a un significativo porcentaje de la población a nivel mundial.

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