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El coronavirus afecta a casi todos los rubros del quehacer humano, entre ellos el campo de la estética y los salones de belleza, que se tienen que adaptar a las normas de la nueva normalidad que rigen en la sociedad. En Santa Cruz las peluquerías vuelven a abrir sus puertas a partir de hoy, de 7:00 a 15:00, de lunes a sábado.

Uno de los rubros de los salones de belleza es el maquillaje, que tiene nuevas reglas de atención, no solo referentes a la bioseguridad de llevar barbijo, respetar el distanciamiento social y lavarse las manos con agua y jabón, o ponerse alcohol en gel luego de llegar a cualquier lugar fuera de la casa, sino también en el uso de los cosméticos y la forma de aplicarlos en el rostro.

La Organización Mundial de la Salud OMS explica que el Covid 19 se transmite por vía respiratoria y no por la piel, que hasta el momento no se han reportado casos de infección por el maquillaje y que no existe ninguna investigación científica que establezca la infección de las cremas maquilladoras.

Sin embargo y tratándose de la salud y la vida de las personas, los estilistas ya tienen listos sus protocolos de bioseguridad cuando les toque maquillar, para proteger a su cliente o para resguardarse ellos mismos.

¿Cómo funcionará?

La atención en los salones de belleza será con reserva vía telefónica u on line. Si la cliente desea que la maquillen deberá llegar a la peluquería con barbijo puesto y con el rostro completamente limpio, sin rastros de otra pintura o cremas.

El estilista, que también usará mascarilla y ubicará a la cliente en un asiento con distanciamiento social. Luego procederá a maquillarla, tratando de no acercarce mucho y de no hablar, solo lo suficiente para comunicarse, explicó el estilista boliviano Álex Rojas.

La persona tiene que llevar su propio maquillaje para ser usado en su rostro y no tener que compartir con otras mujeres. Las brochas, pinceles y otros utensilios de cosmética los dispone el salón de belleza, pero deben ser desinfectados antes y después de ser utilizados, mientras que las toallitas húmedas y de corrección serán desechadas inmediatamente, reforzando la bioseguridad.



Más precaución

Los estilistas al momento de maquillar escogerán que productos utilizarán específicamente para ese trabajo, colores, texturas y marcas, en coordinación con la cliente. Luego en un pocillo descartable se colocará el cosmético y  para aplicarlo al rostro de la persona. 

Una vez terminado el trabajo de maquillaje dicho pocillo con el producto que hubiese quedado es desechado para que no pueda ser utilizado otra vez, manifestó el estilista nacional Javier Delgado.

Así la cliente queda contenta con el servicio que recibió y el estilista cumple con su trabajo, siguiendo la premisa de que yo te cuido y vos me cuidás.

Por su parte María Elena Salazar, presidenta de la Asociación Cruceña de Salones de Belleza, dijo que el maquillaje será el rubro en el que menos trabajarán en las peluquerías, pues al no haber actividades sociales las mujeres no requieren de dicho servicio. 

"Por causa de la seguridad y las normativas del actual protocolo, no se puede atender a las clientes sin barbijo, ni quebrar el distanciamiento social. Además creo que por el momento no es tiempo de realizar este servicio, ya que se debe pensar primero en la seguridad de las personas", complementó la titular de los salones de belleza.

Recomienda que cada mujer se maquille en su casa, con su propio maquillaje, pues actualmente no necesita de un trabajo profesional, así evita salir a la calle y no pone en riesgo su salud. Los servicios de corte, cepillado, peinado, tratamientos capilares, tintes, manicura y pedicura serán los servicios más requeridos ahora que vuelven a atender en el marco de la nueva normalidad.