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Atrás quedaron los años en los que la mexicana Paulina Rubio, 'la chica dorada', se anotaba grandes hits, estaba en la cima de la preferencia del público y le iba bien en el amor. Actualmente ni lo uno ni lo otro, la pandemia la dejó sin trabajo durante 2020 y la oficina de impuestos de Florida la conminó a pagar sus deudas o perderá su casa.

Y encima se encuentra enfrentada legalmente con sus exparejas, Gerardo Bazúa y Colate Vallejo-Nágera, por la crianza de sus hijos.


La casa de la chica dorada está situada en una de las zonas más privilegiadas de Miami Beach. Es una mansión que ella construyó a su gusto con su anterior pareja, el arquitecto español Ricardo Bofill, tiene siete habitaciones, sala de eventos, jardín, piscina y un muelle privado. Fue avaluada en siete millones de dólares por lo que los impuestos que debe pagar son muy altos.

Un programa de televisión mexicano tuvo acceso a los documentos que emitió la secretaria de Hacienda de Florida sobre este caso, en los que se constata que le han dado facilidades de pago de los impuestos, para que no los haga al contado. Se establece que en enero de 2021 debe pagar 117.120 dólares, en febrero 118.315  y en marzo 119.511 dólares para ponerse al día, informa el diario español ABC.



Sin embargo, la artista indicó que no tiene dinero y que está desempleada por el momentoPero si no cubre sus deudas, perderá su casa y la rematarán. 


Paulina tiene 49 años, integró la exitosa banda musical Timbiriche hasta la disolución del grupo en 1991, cuando inició su carrera artística en solitario. Tiene dos hijos, Andrea Nicolás Vallejo (10) y Eros Bazúa (4) y es una de las artistas que más genera polémica en el ambiente de la farándula por su carácter irreverente y porque no tiene buenas relaciones con su colegas.

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