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Es originaria del sudeste asiático, de China, Vietnam y Tailandia. De allí fue llevada a todo el mundo y se convirtió en una de las frutas más populares por su rico sabor, sus múltiples usos y sus nutrientes que favorecen la salud del cuerpo humano. La naranja es uno de los vegetales más consumidos y está presente en las canastas familiares de todo el planeta.

Se lo puede consumir directamente, también se lo hace como parte de platos salados, mermeladas, tortas, gelatinas y otros dulces. Es el líquido que contiene lo que más se aprecia de esta fruta, por lo que ha sido llamado el rey de los jugos.

"La naranja es muy rica en vitamina C. Es una de las frutas que más tiene esta propiedad que estimula la producción de glóbulos blancos y contribuye a reforzar el sistema inmunológico", explicó el nutricionista Cristhian Paz. 



También tiene los minerales de calcio, magnesio, potasio, cobre y zinc. Igualmente contiene fibra, betacaroteno, ácidos fólico, málico, oxálico, tartárico y antioxidante, y vitaminas B y D.

En qué ayuda

Cuando se entra a los meses fríos del año es bueno fortalecer el organismo consumiendo alimentos sanos y ricos en nutrientes, al menos una vez al día, como la naranja, cuyo jugo es muy rico.

La vitamina C, que tiene en abundancia este cítrico, protege las células del cuerpo neutralizando los radicales libres que dañan el organismo humano y ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. También previenen enfermedades cardiacas, cuida los riñones, fortalece los huesos y la masa muscular. Reduce los niveles de colesterol y de azúcar en la sangre.

Pero, sin lugar a dudas, una de las mayores cualidades de esta fruta es que, al blindar el organismo, previene de resfríos, pues la vitamina C se convierte en un escudo que lucha contra los virus. Además, que desintoxica el cuerpo, limpiando las impurezas que se encuentran internamente.

Cómo consumirla

Antes que nada se debe recordar que la naranja y todas las frutas deben ser desinfectadas antes de ser consumidas. Este cítrico tiene la cáscara gruesa, pero igual debe ser bien lavada para eliminar la presencia de gérmenes.

Una vez limpia la fruta se la parte por la mitad con un cuchillo. En un vaso o un recipiente se aprieta la naranja con una mano extrayendo el líquido y consiguiendo un jugo puro. Después, y sin mezclar con nada, ni siquiera azúcar, se lo puede consumir.

También se puede extraer el jugo de naranja con extractora o exprimidora eléctrica, que facilita mucho el trabajo. Después, se llena el vaso y se lo consume. Es una delicia y muy refrescante.


"Se la puede combinar con otras frutas y con verduras, obteniendo un jugo potente en nutrientes, muy bueno para reforzar el sistema inmune", manifiesta Cristhian Paz. Como por ejemplo, papaya, piña, manzana, frutilla, guineo, kiwi, limón, zanahoria y tomate, obteniendo un sabroso líquido y sobre todo muy saludable. Quienes deseen lo pueden rebajar con agua y ponerle un poco de azúcar, aunque lo más recomendables es puro, para que no pierda sus propiedades vitamínicas y minerales.

El saborcito dulce y ácido de la naranja seduce el paladar de más de uno. Se la debe consumir todo el año, pero más en esta época cuando bajan las temperaturas.