Escucha esta nota aquí

Mientras en las calles la ola de contagios se incrementa cada día, dentro de las casas las madres buscan formas diversas de resolver lo cotidiano. En sus manos recae la preparación de la comida, la supervisión de los deberes escolares de los niños o la higiene de todo lo que ingresa al hogar. Las mamás viven pendientes de todo. Con tal de proteger a los hijos, en estos días más que nunca, también se convierten en asistentes sanitarias.

Es ahí cuando recurren al botiquín casero para resolver desde pequeñas heridas o golpes hasta malestares estomacales. Abren la ‘caja mágica’ para asistir a la familia y aliviar el dolor. ¿Cómo logran tener siempre, a mano, algo para sanar a los suyos?

El secreto está en el botiquín que, con años de experiencia y práctica, han sabido equipar y mantener. La ayuda de tres profesionales en salud permite revelar lo necesario que debe contener. Coral Cristaldo, médico, Iblin Saavedra, licenciada en Farmacia, y María Fernanda Gutiérrez, responsable de marketing y comunicación de Farmacias Chávez, explican la composición del botiquín casero.

Para golpes y heridas: alcohol, agua oxigenada, yodo, gasas, compresas y micropore. Ayudan a desinfectar y cubrir las heridas. Hielo seco permite contener los moretones. Los calmantes ayudan a sobrellevar el dolor.

El invierno que se avecina acrecienta los cuadros de resfríos. Para estar preparados, se debe contar con aspirina o paracetamol, antialérgico y antigripal. Los antibióticos, mejor si son bajo receta médica, se han vuelto imprescindibles tanto por la pandemia como por las enfermedades respiratorias que repuntan con los fríos.

La indisposición estomacal, sobre todo por la ingesta excesiva de alimentos al estar todo el día en casa, es otro de los malestares recurrentes. Los especialistas sugieren proveerse de antiespasmódico y sales de fruta. Otros productos como la donperidona (ayuda al vómito), la loperamida (corta la diarrea) y el suero de la vida, que permite recuperar los electrolitos que se pierden por la fiebre o deshidratación, cuentan con un espacio en el botiquín.

Otros elementos infaltables que siempre deben estar disponibles son los desintoxicantes para el hígado, sobre todo por la ingesta repetida de paracetamol, como puede ser el glucosamil o el dextrotón. Las cremas para las quemaduras, un termómetro y un tensiómetro aguardan su oportunidad de auxiliar a la familia.

La doctora Coral Cristaldo remarca la importancia de contar con los remedios necesarios para atender a las patologías de base de los integrantes de la familia. Ya sea por tener pacientes con diabetes o con hipertensión, la previsión de medicamentos para cualquier eventualidad es prioritaria.

Los tres profesionales consultados insisten en la necesidad de quedarse en casa y realizar la consulta de manera telefónica como primera opción. Sólo con el consentimiento médico o cuando los síntomas persisten a pesar de estar en tratamiento médico, se deberá acudir al centro de salud.