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La infidelidad del rey emérito español, Juan Carlos I, a su esposa, la reina Sofía, está dando mucho de qué hablar. La gran mayoría apoya a ella, de quien se destaca su actitud serena y estable. No por nada es la figura más querida de la familia real de España, según un sondeo de opinión realizado en su país.

La mayoría de las críticas son para él, de quien no se acepta su comportamiento infiel, no solo ahora que está caído en desgracia y en el autoexilio, sino desde que empezó a coquetear con varias mujeres, estando casado y al lado de una familia. Sin embargo, hoy Juan Carlos I recibió un apoyo político importante, de parte de 40 exministros de Estado de España y personeros de Gobierno de su país, en el que valoran su vida al servicio de la democracia.

Algunos personajes de la farándula cruceña opinan sobre este asunto. Por supuesto, la mayoría reprueba este comportamiento que destruye cualquier relación, la familia y el amor propio de la persona engañada.

La diseñadora de modas Verónica Zapata cree que en parte la infidelidad llega cuando no hay comunicación, cuando se pierde el diálogo, porque ante cualquier problema de pareja debe haber una conversación sincera. Ella perdonaría a su pareja si de verdad hay arrepentimiento. 

La miss Santa Cruz 2009 y reina Internacional del Café 2011, Ximena Vargas, dice que perdonar una infidelidad y seguir con la misma persona es no quererse a uno mismo, es desvalorizarse como ser humano. 

El exfutbolista de la selección de Bolivia y del club Blooming Sergio Jáuregui dice que es una situación complicada la de los exreyes españoles. Y es que cada matrimonio es un mundo aparte, pero habría que preguntarse qué pasó al interior de la pareja, qué faltó o qué sobró, porque todo sucede por algo. No justifica la infidelidad ni el engaño, cree que la rutina deteriora las relaciones sentimentales y que en toda crisis lo que debe haber es comunicación y respeto entre ambos.

Katherine David, miss Bolivia 2007, manifiesta que la infidelidad es una falta de respeto al amor y a la familia. Cuando se llega a ese extremo es porque se ha perdido la confianza en la pareja y mejor es separarse. La sinceridad a veces duele, pero a la larga se agradece, añade.

Para la estilista Helga Fleig cuando no hay amor, no hay nada, y se abren las puertas de la infidelidad. Porque si de verdad hay amor se puede restaurar el respeto, olvidar, perdonar y empezar la vida de nuevo.

Por su parte, el decorador de eventos sociales Francisco Mercado opinó que se nota que siempre le faltó diálogo a la pareja, pues no es posible que la infidelidad se repita durante tantos años. Cree que si de verdad hay amor no puede haber engaño, que la convivencia matrimonial se sustenta entre los dos y siempre tiene que haber tolerancia. Dice que él no perdonaría una infidelidad de su pareja, porque no podría estar al lado de quien no lo quiere.

La sicóloga Karen Vargas detalla que la infidelidad es una falta de lealtad a una persona, a un compromiso que alguna vez se hicieron dos personas. Por lo tanto cuando una persona engaña a su pareja se demuestra la incapacidad de mantener un compromiso y tiene un alto impacto sobre la autoestima del ser engañado. 



Dicen que el amor aguanta todo, comenta el diseñador de modas Rodolfo Pinto, pero también cree que todo tiene un límite. Sobre las infidelidades de Juan Carlos de España expresa que el rey se acostumbró a tener amantes y nadie le decía nada. Manifiesta que se ve que su matrimonio era pura apariencia, que ahí había conveniencia de ambas partes. Personalmente, no perdonaría la infidelidad, pues cree que si pasó una vez, puede suceder dos o más veces.

En tierras bolivianas

La pareja real de Juan Carlos y Sofía estuvo de visita dos veces en Santa Cruz de la Sierra y en una ocasión la reina vino sola. La primera vez fue en diciembre de 1996, en ocasión de la Cumbre de las Américas de Desarrollo Sostenible, en la que representaron a su país.

La segunda fue en octubre de 2003, para asistir a la XIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que tuvo lugar en la capital cruceña. En ambas ocasiones se mostraron amables con la prensa y con la gente que los saludaba.

La reina Sofía estuvo de visita en Bolivia por tercera vez en octubre de 2012, esta vez sin su esposo. Llegó a las ciudades de La Paz, El Alto, Santa Cruz de la Sierra y San José de Chiquitos, en actividades oficiales coordinadas por la Agencia Española de Cooperación Internacional AECI.