Escucha esta nota aquí

Recibir la noticia de que se padece un tipo de diabetes no es fácil, es un golpe duro para cualquier persona, sin embargo la Medicina, la ciencia y la tecnología de la salud hacen que esta dolencia sea llevadera en la vida, que no significa traumas ni cambios drásticos en los hábitos. Eso sí, se tiene que ser muy disciplinado con el tratamiento que se va seguir, lo que incluye adaptar en buena parte la alimentación, que deberá ser sana y equilibrada.

El nutricionista boliviano Cristhian Paz dice que en el mercado existen muchos alimentos adecuados para una dieta de diabético, tantos que harán olvidar que se tiene esa dolencia o que está siguiendo una dieta médica. Aún así manifiesta que debe haber un equilibrio entre lo que se come, los remedios que se toman y los ejercicios que se debe hacer para mantener el cuerpo sano.

No hay comida perfecta, es decir que incluir una variedad de alimentos y fijarse en el tamaño de las porciones es clave para una alimentación sana. Además, se debe asegurar de que la selección de cada grupo de alimentos ofrezca una alta calidad de nutrientes. Ese decir que se debe escoger alimentos ricos en vitaminas, minerales y fibras.



Lo que no debe faltar

Si una persona es diagnosticada con diabetes o está camino a serlo, debe adecuar su dieta a los alimentos que más favorecen su salud, que son muchos, se encuentran fácilmente en el mercado y son baratos. 

Existe siete tipo de alimentos que no deben faltar en la mesa de un diabético y de quienes quieren comer sano.

* Magnesio. Este mineral ejerce un papel importante en la producción de proteínas y contribuye a regular los niveles de glucosa sanguínea, pues interviene en el metabolismo de la insulina. 

Entre los alimentos ricos en magnesio se encuentran los frutos secos, especialmente las nueces. También las legumbres, las verduras de hojas verdes, especialmente la espinacas y el brócoli, el pescado, el chocolate negro y el café.

* Proteínas. Estos alimentos no afectan a los niveles de glucosa sanguíneos porque contienen pocos hidratos de carbono y se recomienda ingerirlos porque brindan la energía que el cuerpo necesita. 

Se los encuentra en la carne magra, el pescado y los lácteos desgrasados. Se recomienda que el desayuno sea rico en proteínas, pues ejercen el papel de combustible para todo el día.



* Hidratos. Son los que tienen mayor impacto sobre los niveles de glucosa en la sangre, por eso son muy importantes. Se deben limitar los azúcares o hidratos de carbono simples y los productos preparados con ellos, como el arroz blanco, el pan, las pastas, las galletas, los pasteles y las bebidas azucaradas, como las gaseosas y los refrescos envasados, porque tienen una digestión rápida y pasan a la sangre enseguida.

Lo que sí se puede consumir son la quinua, el pan, el arroz y cereales integrales, sin azúcar añadido. También se puede consumir legumbres, como la arveja, el frejol, los garbanzos, las vainitas, las lentejas, el maní y la soya.

* Grasas saludables. La recomendación sobre el consumo de este alimento en diabéticos ha cambiado en los recientes años, debido a los nuevos estudios científicos que se han realizado. Aún así hay médicos que insisten en eliminar completamente las grasas de los alimentos permitidos, hay otros que sugieren que se consuma aceite de oliva virgen, frutos secos y pescado azul.

* Ayuda antiglucosa. Estos alimentos son buenos porque intervienen en el metabolismo. En esta lista está el chocolate, que tiene efecto protector. Se recomienda consumir frutos rojos, la cereza, la frutilla, la acerola y la sandía. De igual manera, se sugiere consumir canela, porque nivela la glucosa en la sangre sobre todo para quienes tienen diabetes tipo 2 o son prediabéticos, y mejora el colesterol.

* Omega 3. Mejora el metabolismo de los hidratos de carbono y de las grasas, por lo que baja el riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2. El pescado azul es rico en omegas, como el atún, el salmón y la sardina. Otro alimento que debe estar presente en la mesa de un diabético son las nueces, que ayudan a reducir la resistencia a la insulina.

* Las fibras. Ya sean solubles o insolubles, mejoran la digestión y el tránsito intestinal, además de ser saciador. En el caso de los diabéticos, seguir una dieta rica en fibras es vital, ya que hace posible la absorción lenta de los hidratos, es decir controla la glucemia. Se recomienda que una persona que tiene esta enfermedad debe comer entre 25 y 30 gramos de verduras, legumbres, frutas, cereales integrales y tubérculos al día, explica el portal de salud Saber vivir.

En cuanto a la bebida, se debe tomar abundante agua. Y si se desea jugos de frutas, que sean naturales, sin azúcar procesada. Están prohibidos los refrescos envasados, mas aún las gaseosas o bebidas estimulantes. También queda descartado el alcohol en todas su formas, desde whisky hasta cerveza.

Prohibido



Lo que una persona con diabetes tiene que sacar de su mente y de su menú es la comida chatarra. Es decir despedirse de las hamburguesas, pollo frito, pizzas, torta y pastas que han sido preparadas con mucha azúcar procesada.

Si va a un churrasco, sírvase un pedazo mediano de carne pura, sin grasa, evite los chorizos, las tiras de costillas y el arroz con queso. Coma abundante ensalada.

La vida de un diabético puede ser normal, solo hay que organizar la alimentación y ser disciplinado. Hay comidas que están elaboradas especialmente para personas con esta enfermedad, que son sabrosas y fáciles de encontrar en el mercado.

A la dieta diabética se la acompaña con ejercicios, ya sea en el gimnasio, en en la casa o al aire libre. Es importante porque mantienen al cuerpo en acción y sano.