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En tiempos de igualdad, de inclusión y de valorización de las cualidades artísticas en Hollywood, la actriz estadounidense Sharon Stone manifestó que en la industria del cine aún se valora mucho a la apariencia física, la belleza y la juventud, por encima del talento. "Quien dice lo contrario es un mentiroso e hipócrita", expresó.

La artista que durante casi toda su carrera profesional, de 30 años, tuvo que soportar ser etiquetada como actriz sensual, dijo al diario británico The Telegraph que muchas cosas han cambiado en Hollywood, pero que otras continúan intactas, como darle más valor a los atributos físicos por encima de las buenas condiciones de actor.

Dijo que en la meca del cine sí hay apertura a nuevos talentos, a ideas renovadas a pensamientos progresistas y respeto a las personas, pero hay estructuras que siguen igual y que se mantendrán así por muchos años más. Cree que la inclusión es buena, pero que debe ser implementada en todo sentido, no solo para justificar a lo movimientos de cambios progresistas.

"No te das cuenta de lo mucho que la apariencia importa hasta que empiezas a desaparecer, cuando ya no trabajas, cuando ya no te llaman para hacer películas, a pesar de haber audicionado y haber agradado a los productores", manifestó la actriz.



Recordó que la industria del cine vende belleza y juventud, atributos que muchos quieren tener y que se satisfacen al verlo reflejado en la pantalla. Dijo que no solo se da preferencia a los actores guapos, sino que los guiones están escritos para ellos, las historias son creadas para gente bonita y joven, entonces intentar conseguir uno de esos roles es imposible, cuando ya se pasaron los 60 años, aclaró.

Stone comentó que ya no le importa lo que otras personas digan de su cuerpo o su cara y que la edad le ha dado una mejor perspectiva sobre lo que vale la pena luchar. Tiene 62 años y dice sentirse muy bien con su físico, que a su edad no pretende lucir como una chica de 20 años.

"No tienes que seguir siendo una mujer hermosa para siempre, y realmente tenemos que empezar a lidiar con el hecho de que es genial una mujer adulta e inteligente", manifestó.

Contó que durante el tiempo de encierro por la cuarentena del coronavirus realizaba ejercicios físicos en su casa, en California, EEUU. Hacía 30 sentadillas diarias y levantaba pesas, para mantener su cuerpo en buen estado y ayudar a conservar la salud, que para ella es más importante que la apariencia.

Rebelde y sexy

Aunque la carrera actoral de Sharon Stone empezó en 1980 con el filme Memorias de un seductor, de Woody Allen, fue recién en 1992, con la polémica película Bajos instintos cuando cobra notoriedad mundial, gracias a las escenas sensuales que protagoniza junto a Michael Douglas.

Es memorable la escena cuando Stone, sin llevar ropa interior, cruza las piernas estando sentada. Dicha toma fílmica es considerada una de las más influyentes de la historia del cine, por su carga erótica, sin llegar a mostrar las partes íntimas de la actriz.



De esa escena ella ha querido deshacerse durante mucho tiempo, llegando a decir que tiene mejores trabajos en el cine, sin embargo el público y los críticos la siguen recordando.

Sharon Stone fue catalogada durante algún tiempo como una artista irreverente, polémica y contestataria. Por ello algunos productores se negaban a trabajar con ella, porque decían que hace problemas en plena filmación. Y es que casi siempre dice lo que piensa y cuando percibe injusticias lo expresa públicamente.

Fue una de las grandes estrellas de Hollywood que apoyó el famoso movimiento #Mee Too, que denunció los abusos laborales y sexuales a las actrices de parte de productores, realizadores y hasta de sus propios compañeros de escenas. Contó que una vez un director le pidió que se siente en su falda para que le explique cómo tenían que ser las escenas. Un compañero le dijo en una filmación que quería ver sus pechos, y así como esas situaciones vivió muchas, las que denunció, informa el portal Notigram.

En 1996 obtuvo el premio Globo de Oro por la película Casino, dirigida por Martin Scorsese y por la misma cinta fue nominada al Óscar. Su más reciente trabajo en el cine fue en 2018, con What about love, y este año presentó en la televisión el documental El nuevo papa.