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Si en su casa es todo un suplicio convencer a los niños de probar frijoles, lentejas, habas, arvejas, garbanzos, entre otras legumbres hay opciones creativas y divertidas que puede seguir para lograr que sus pequeños no dejen de comer ese nutritivo alimento.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a través de su portal de Internet (www.fao.org) te da algunas ideas para conseguir que los hijos no pongan más resistencia y saboreen esos vegetales con entusiasmo.

1.- Algo familiar. El hummus es una crema popular hecha de garbanzos, pero también se puede preparar con casi cualquier legumbre cocida. Basta sustituir los garbanzos por lentejas o frijoles cocidos. Trate de servirlo con verduras en rodajas o untado en un pan.

2.- Lo que más les gusta. Las hamburguesas y albóndigas son también un alimento popular entre los niños y las lentejas, frijoles o una mezcla de los dos, puede sustituir a la carne para hacer hamburguesas vegetarianas o deliciosas albóndigas caseras y sin carne.

3.- Elimine la textura blanda. Muchos niños odian la textura blanda de las legumbres. Eso se puede solucionar cociendo legumbres secas en lugar de frijoles enlatados, que producen una textura más agradable al paladar. Los frijoles secos deben dejarse en remojo toda la noche.

4.- "Manos a la comida". Hacer que los niños participen en la preparación puede animarles a probar los platos que ayudaron a crear. Vayan juntos al mercado y deje que sus hijos elijan las legumbres que quieren comer. Al hacer hamburguesas vegetarianas con legumbres, deje que los niños le ayuden a mezclar y dar forma a las hamburguesas.

5.- A jugar con la comida. Frijoles, guisantes y lentejas se pueden organizar fácilmente en un plato para crear diferentes diseños. Forme "caritas felices" con los frijoles o estrellas fugaces con las lentejas, o deje que sus niños diseñen su propio plato de legumbres.

6.- Sabrosas combinaciones. Las lentejas cocidas y frijoles pueden triturarse fácilmente o añadirse en las sopas, guisos o salsas. No solo agregan sabor, sino que también ayudan a espesar sopas y guisos para hacerlos más contundentes y más ricos en nutrientes.

7.- Espacio para el postre. Muchos postres incorporan legumbres ya que tienen un sabor suave y pueden añadir gusto y humedad a los productos horneados. En la cocina de Asia Oriental, se usa pasta de frijol dulce en postres como pasteles de luna y bollos al vapor. Así puede agregar frijoles en sus propios postres, haciendo una pasta dulce con puré de frijol rojo y azúcar morena. Los frijoles negros cocidos también pueden reemplazar a los huevos en muchas recetas de pasteles de chocolate y brownies. Con todo eso, sus hijos no notarán la diferencia.