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Su acento al hablar lo identifica nítidamente, es colombiano, de Cali, y su visión optimista de la vida, a pesar de la adversidad deja ver que está apoyado en algo muy grande, que es Dios, que conduce su camino, dice Jorge Córdoba, un misionero evangélico que ha cambiando la forma de predicar la palabra del Señor, lo hace de manera original, con mucho humor y por medio de las redes sociales.

Junto a su esposa, Rosa Amalia Fernández, una abogada, y su hijo, Jorge David Córdoba, de 21 años, estudiante de Comunicación Social, llegaron a Santa Cruz de la Sierra el 17 de marzo. Tenía que tener solo tres presentaciones y luego seguir con su gira sudamericana, pero la cuarentena por el coronavirus lo detuvo y cambió sus planes.

Jorge Córdoba, que el 6 de septiembre cumplirá 47 años, cuenta que él quería triunfar como actor de telenovelas. Por ello se fue a Bogotá a probar suerte, pero allá gracias a una familia amiga conoció a Dios, su palabra y se entregó a Él por completo.

No se define como pastor, pues no tiene una congregación, ni una iglesia, simplemente dice que es un predicador, un misionero evangélico. Y su forma de difundir la palabra de Dios es diferente, nada convencional, pues utiliza el humor, la gracia y el buen ánimo para predicar.

¿Cómo lo hace?

Ha recurrido a las nuevas tecnologías, a las redes sociales, como Facebook, YouTube e Instagram, donde figura como Jorge Córdoba y ahí se pueden ver todos sus videos. 

Su público es diverso, llega a niños, jóvenes y adultos, y lo hace con buen sentido del humor, porque se dio cuenta de que a todos les gusta ver historias graciosas, más que la tradicional prédica.



Esta forma no convencional de predicar tuvo muy buena aceptación inicialmente en su natal Colombia, donde es muy visto, llegando a presentarse en diversos programas de televisión y hasta en el FestiChiste.

De manera original adapta historias bíblicas, como la de El buen samaritano o El hijo pródigo, le agrega un toque de humor y se las cuenta a su público, que además de reírse y divertirse, recibe el mensaje del Señor, que es lo más importante de todo, dice Córdoba.

Sus videos no son grandes producciones, pero trata de que sean lo más estéticos posible. Lo hace en pequeños estudios, o algunas veces hasta en su casa. Lo primordial es el mensaje, la forma en que se narra la historia para llegar al público, que lo comprendan fácilmente, que se asimile lo dicho y que al mismo tiempo se diviertan, cuenta el humorista.

Gracias a su trabajo como youtuber y contador de historias bíblicas recorrió casi todo su país, presentándose en diversos escenarios. También ha estado en otros 16  países, llevando su talento y la palabra de Dios. Su gira por Sudamérica lo llevó a Ecuador, Perú y ahora en Bolivia, invitado por el pastor Nelson Mattos. Estuvo en La Paz, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra.

En su encierro en la capital cruceña ha producido 42 videos que subió a sus redes sociales. Cuenta que los ha grabado en la terraza del edificio Motoyoé, donde vive en un apartamento con su esposa e hijo. Ha improvisado su estudio y con un celular realiza las filmaciones

Aprovecha el tiempo

Considera que los días de la cuarentena no han sido perdidos. Al contrario, ha tenido un crecimiento espiritual, ha confirmado que Dios es quien define los caminos de todos. 



Cree que la pandemia se debe enfrentar con optimismo, con esperanza de que pasará y que se volverá a la normalidad, pero mejor que antes. "Nos hemos dado cuenta del importante papel que tiene la familia en nuestras vidas y de que Dios es el que nos sostiene. En este tiempo hemos aprendido a valorar lo que tenemos y que la solidaridad es uno de los grandes rasgos del ser humano", comenta.

No sabe hasta cuándo se quedará en Santa Cruz de la Sierra, pues, como millones de personas, no ha tenido ingresos en estos tiempos, pero asegura que está contento en Bolivia, donde lo han tratado muy bien.