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Rey en Roland Garros, a Rafael Nadal (2º ATP) se le sigue resistiendo el Masters 1000 de París, uno de los únicos tres torneos de esta categoría que no ha conquistado, al caer este sábado en semifinales frente al alemán Alexander Zverev (7º).

El pupilo del exjugador español David Ferrer ganó por 6-4 y 7-5, y disputará el domingo el título con el ruso Daniil Medvedev (5º).

Zverev no había pasado nunca de los cuartos del torneo 'indoor' parisino (2018). En ocho participaciones, Nadal solo jugó la final de 2007, pero perdió.

- La influencia de Ferrer -

"Estoy muy contento, la continuación de la temporada para mí tras el parón (por la pandemia) ha sido muy buena", señaló Zverev en Amazon Prime Sport.

Nadal desaprovechó además la oportunidad de igualar el récord de 36 títulos en la categoría Masters de Novak Djokovic. El español, ganador de Roland Garros por 13ª ocasión hace unas semanas, pondrá fin a su temporada en el Masters de Londres, que comienza el 15 de noviembre.

¿Maldición?, le preguntaron a Nadal: "Para nada. Es prácticamente mi primer torneo en pista dura de todo el año, esta superficie es complicada para mí, he venido aquí cuando he podido y he tenido problemas, pero siempre he estado al menos en cuartos. No hay ninguna maldición, aparte de que otros han jugado mejor que yo".

Zverev, de 23 años, extendió su estupenda racha de triunfos a 12, tras haberse impuesto en el Torneo de Colonia dos semanas consecutivas. Antes fue finalista del US Open, que perdió en cinco sets ante Dominic Thiem.

Brillante al servicio y en los intercambios. El alemán, que logró una rotura clave al principio del primer set, alabó el trabajo realizado con Ferrer.

"La mayor influencia fue el entrenamiento que hicimos durante el parón por el covid-19", reconoció. "Creo que mejoré muchas cosas y lo estoy mostrando", añadió.

Tras alcanzar la semifinal con dificultades, remontando un set en segunda ronda ante su compatriota Feliciano López y otro en cuartos frente al también español Pablo Carreño, Nadal mostró su mejor tenis en el segundo set, que estuvo cerca de apuntarse.

Frustrado, se topó con un Zverev que no perdió la calma y supo rehacerse para remontar y apuntarse esta segunda manga.

"Está jugando muy bien, acaba de ganar dos torneos, tiene confianza, su servicio es magnífico. Resté mejor que en los otros días, pero al principio era imposible, servía bombas y elegía las buenas zonas todo el tiempo", analizó Nadal.

Antes, Medvedev se clasificó por primera vez para la final parisina derrotando al canadiense Milos Raonic (17º) en dos sets, 6-4 y 7-6 (7/4).

El ruso (24 años) alcanza de esta forma su primera final de la temporada y buscará un tercer trofeo Masters 1000, tras los ganados en Cincinnati y en Shanghái en 2019. 

Zverev tiene un balance de cinco victorias y una derrota ante Medvedev.

"El uno contra uno es una cosa, pero una final es diferente", recordó el alemán, que perdió con el ruso el año pasado en la final de Shanghái.

- 'Un 50/50' -

"Siempre los partidos se afrontan con un 50/50. Hay dos jugadores y solo uno puede ganar. Nunca es fácil", había dicho antes Medvedev.

Durante un set y medio, Raonic, que había salvado el viernes dos bolas de partido para meterse en semifinales a expensas del joven francés Ugo Humbert, no obtuvo ninguna bola de break frente a Medvedev. 

Luego Raonic tuvo tres posibilidades de colocarse con una ventaja de 5-3 en el segundo set.

Pero Medvedev supo resistir ese intento de remontada y se llevó el duelo tras poco más de una hora y media de partido.