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La alianza interinstitucional Observa Bolivia, informó que vigilará el proceso electoral del 18 de octubre, con la participación de 2.500 voluntarios en 1.173 mesas electorales habilitadas en todo el país. Esta organización reúne a 16 instituciones.

El proyecto se ejecuta con el apoyo de la Unión Europea (UE), la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) e IDEA Internacional.

"El gran desafío que tiene hoy el pueblo boliviano es recuperar la confianza en su voto como principal herramienta de la democracia, y ese es el sentido y la relevancia de la iniciativa que hoy comienza, es decir la observación ciudadana del proceso electoral a través de la participación activa de organizaciones de sociedad civil", afirmó el asesor principal de Idea Internacional, Alfonso Ferrufino.

El propósito del proyecto es examinar, de manera cualitativa, integral, imparcial e independiente, la calidad de todos los pasos del proceso electoral, mejorar la confianza de los bolivianos en los procesos eleccionarios y fortalecer la participación de la sociedad civil en el ejercicio de sus derechos democráticos.

En noviembre de 2019, la misión de observación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) no pudo avalar los resultados de los comicios del 20 de octubre de 2019, debido a varias irregularidades y la "manipulación dolosa" en la transmisión de esos resultados que dieron la victoria en primera vuelta a Evo Morales.

La coordinadora del proyecto Observa Bolivia, Sagrario Urgel, explicó que la observación electoral se realizará en tres etapas.

La primera fase de preparación (preelectoral) ya se ejecuta, es el reclutamiento de los observadores, sobre todo jóvenes, quienes pasarán por un proceso de acreditación, en el cual el principal requisito es certificar que no tienen militancia política.

En dicha etapa también se realizará un seguimiento y análisis técnico del registro de ciudadanos en el padrón electoral, el registro de candidatos, la emisión de propaganda electoral y la selección de jurados electorales, entre otros.

La coordinadora mencionó que en la segunda etapa se realizará la observación electoral, que será ejecutada por un grupo de 2.500 voluntarios, en 428 recintos electorales y 1.173 mesas de sufragio, 572 en áreas urbanas y 601 en el área rural, correspondientes a circunscripciones uninominales, mixtas y especiales.

Para esa labor, se aplicarán estrictas medidas de bioseguridad y de protección para evitar el contagio del COVID-19.

Los observadores serán capacitados mediante los lineamientos de una Guía de Observación Electoral -elaborada en base a 14 indicadores y 32 preguntas, en sintonía con el Manual de Observación Electoral de la Unión Europea (UE), herramienta de referencia internacional- y participarán en un simulacro antes de la jornada electoral.

La información de los formularios será transmitida, en la misma jornada, a través de un centro de llamadas y una aplicación web.

En tanto, Urgel aseveró que la tercera fase del proceso (poselectoral) concluirá con la observación de las etapas de cómputo, la publicación de resultados y la aplicación de la justicia electoral.

En esa línea, la coordinadora afirmó que se entregará un informe preliminar de las elecciones al Tribunal Supremo Electoral (TSE) y luego se presentará un informe final con las conclusiones y recomendaciones finales.