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El soberano tiene una cita hoy con la democracia. Las mesas de sufragio están listas para que la población acuda a emitir su voto y elegir a las nuevas autoridades nacionales que gobernarán el país durante cinco años. 

Pero el ingreso de la pandemia por coronavirus a Bolivia modificó los planes de Gobierno de los candidatos. La situación en la que se encontraba el sistema de salud en Bolivia fue develada por la enfermedad, que hasta la fecha se ha cobrado la vida de más de 8.400 bolivianos y ha enfermado a más de 139.000.

La precariedad en los resultados de las políticas púbicas en salud fue el pitazo de alerta para que los candidatos presenten nuevas propuestas en esta área, aunque no fueron modificadas en los programas de gobierno presentados a principios de año ante el Órgano Electoral Plurinacional (OEP). Los postulantes hicieron conocerlas a los electores a través de los medios de comunicación y en sus presentaciones en público.

“Esa etapa concluyó; es decir, jurídicamente, la actividad se cumplió. Por supuesto, ello no era un impedimento para que las organizaciones efectuaran los ajustes que consideraran importantes para adaptarse a los desafíos de la pandemia u otros. Los partidos no efectuaron ningún cambio a los programas entregados”, informó Salvador Romero, presidente del OEP. El golpe de la pandemia afectó también a la economía del país.

El virus mantuvo a las ciudades, el campo y la industria en silencio desde el 22 de marzo hasta el 15 de mayo, cuando el Gobierno nacional delega a los departamentos y municipios definir qué tipo de cuarentena iban a regir en las regiones, en base al Índice de Riesgo Municipal que se presenta semanalmente desde el Ministerio de Salud. Los casi 60 días que el país estuvo paralizado trajo consigo grandes pérdidas económicas, por lo que el empresariado nacional ha solicitado con urgencia una inyección de capital a fin de evitar una mayor crisis.






Propuestas económicas

La transformación en salud viene de la mano con las medidas económicas que se vayan a adoptar en el nuevo Gobierno. Desde la suspensión del pago de la deuda externa por algunos años, que asciende a más de $us 1.600 millones, hasta un cambio en la política tributaria, son algunas de las acciones que los candidatos plantean para la nueva era pospandemia. 

La solicitud del 10% de salud del Presupuesto General del Estado creen que será viable el momento que la política económica cambie, por lo que se deberá priorizar también que las regiones administren sus recursos para que sean destinados a este sector. Las cartas ya están sobre la mesa y hoy Bolivia deberá elegir entre un economista, un historiador, un abogado, un médico o un dirigente para que tome las riendas de un país golpeado económicamente por el Covid-19.