Escucha esta nota aquí

La denominada Masacre de Porvenir es recordada por dos de sus actores, 12 años después, como la peor tragedia que ha sufrido Pando a consecuencia de las muertes, persecuciones, detenciones y del exilio que sufrieron durante el gobierno de Evo Morales. Desde el MAS aseguran que los hechos fueron provocados por la entonces Prefectura y el Comité Cívico en su intento por impedir el ingreso de campesinos a Cobija.

Ana Melena, expresidenta del Comité Cívico de Pando, afirmó que el 11 de septiembre de 2008 será recordado como una fecha trágica para su región porque se produjo la primera arremetida del Gobierno de Morales en su intento por instalar, según ella, una dictadura en el país.

Melena, que estuvo exiliada por 12 años en Brasil, dijo que hasta ahora se mantiene la lucha en defensa de la democracia porque, a pesar de que Evo Morales escapó del país, el sistema todavía está en peligro porque permanecen tomadas las instituciones.

“En Pando todavía hay sufrimiento por las personas que murieron, por los perseguidos, por los que estuvieron presos y por las familias que se deshicieron por causa de esta tragedia”, señaló Melena.

De acuerdo con investigaciones de organismos internacionales, durante la masacre de Porvenir 13 campesinos afines al MAS perdieron la vida en la confrontación, así como dos funcionarios de la Prefectura. El entonces prefecto de ese departamento, Leopoldo Fernández, estuvo preso acusado por promover estos hechos, pero en diciembre del año pasado recibió la libertad irrestricta. Actualmente se recupera del Covid-19.

Por su lado, Ricardo Shimokawa, otro de los actores del denominado Caso Porvenir, dijo que en ese momento hubo una genuina lucha cívica en contra de un gobierno dictatorial, pero que se hizo de una forma pacífica en todos los movimientos. Afirmó que la violencia fue generada por el MAS y sus sectores afines porque “su proyecto hegemónico se le iba de las manos”.

La otra cara

Consultada, la senadora Adriana Salvatierra, del MAS, afirmó que la confrontación fue provocada por los cívicos y las autoridades de la prefectura que tomaron las instituciones del Estado por la fuerza. Para impedir el ingreso de los campesinos, cavaron zanjas y los desviaron hacia un río donde fueron asesinados a tiros.

Asesinaron a nombre del movimiento autonómico y de intentar impedir la instalación del Estado Plurinacional. Múltiples informes internacionales dan cuenta de ellos. No se tiene que intentar reescribir la historia”, señaló Salvatierra.

El diputado Édgar Montaño, también del MAS, afirmó que el entonces prefecto Leopoldo Fernández dispuso que gente armada esperara a un grupo de campesinos al momento de cruzar por un puente en Porvenir. Los miembros del Comité Cívico quemaron los vehículos que transportaban a la gente, señaló.

Montaño lamentó que durante el gobierno de Jeanine Áñez se detuvo la investigación y permitió el regreso de Ana Melena al país y la liberación de Fernández.