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A través de un mensaje grabado, la presidenta Jeanine Áñez anunció la renuncia a su candidatura para las elecciones del 18 de octubre. Acompañada de Samuel Doria Medina, su compañero de fórmula, la mandataria aseguró que tomaba esta decisión “por el bien mayor”, para evitar dispersar el voto del bloque antimasista que podría generar que el MAS ganara en primera vuelta.

Áñez había anunciado su candidatura para la presidencia el 24 de enero, en medio de las críticas de sus detractores y antiguos aliados, que le reclamaban que cumpliera el rol de presidencia transitoria y que garantizara la realización de las elecciones. Pocos días después, anunció como su acompañante de fórmula a Samuel Doria Medina a través de la alianza Juntos, que unía de vuelta a Demócratas, Unidad Nacional y fuerzas locales como Sol.Bo y Unidos de Tarija.

Las primeras encuestas le dieron a Áñez un porcentaje de votos prometedor que fue subiendo con el tiempo hasta pelearle el segundo lugar a Carlos Mesa, pero luego vino la pandemia de coronavirus, la postergación de las elecciones y los múltiples problemas de gestión que la fueron desgastando paulatinamente.

La última encuesta de intención de voto, publicada el miércoles, Jeanine Áñez estaba en el cuarto lugar en todo el país con el 10,6%. Estaba por debajo de Luis Arce (MAS), con 40,3%; de Carlos Mesa (CC), que estaba con el  26,2%, y de Luis Fernando Camacho (Creemos), 14,4%.

Según las tendencias de migración de votos de los diferentes sondeos, el 60% de los votos que iban a Áñez pueden migrar hacia Mesa, un 30% benefician a Camacho y un 10% irían a nulos, blancos y otros candidatos.