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Minuto final del último round de la carrera electoral de 2020: todos los aspirantes al título de campeón del bloque antimasista lanzan sus últimos golpes para tratar de derribar al adversario. Es un ‘valetodo’ en un ‘todos contra todos’. Es el momento de la campaña negativa o guerra sucia, que el jueves se hizo carne de los candidatos que se postulan como paladines del antievismo.

Todo comenzó la noche del miércoles cuando circuló un supuesto diagnóstico a Carlos Mesa, a quien lo ligaban con una enfermedad degenerativa. Eso activó las alarmas en Comunidad Ciudadana que ocupó su mañana en obtener una certificación del centro médico citado en el falso diagnóstico que lo que allí decía era mentira y en tratar de descubrir quién había originado el rumor.

Hacia el mediodía, el jefe de campaña en Santa Cruz de Comunidad Ciudadana no solo apuntó a una tienda política como la responsable, sino a una persona en específico: dijo que era obra de Walter Chávez, el campañista que trabajó para el MAS en las generales de 2002, 2005, 2010 y 2014, y que ahora supuestamente está trabajando con Creemos de Luis Fernando Camacho. 

Jairo Guiteras dijo más, aseguró que tiene pruebas de que gente de Creemos pagó publicidad en redes sociales para hacer viral el falso diagnóstico de la enfermedad degenerativa y que no las muestra por estrategia jurídica, ya que presentará una denuncia judicial.

Guiteras aseguró que tiene las conversaciones que instruye la difusión del falso diagnóstico. “Es un recurso muy bajo”, lamentó el jefe de campaña local de CC. “Se usa cuando no hay propuestas ni posibilidad de ganar las elecciones”, dijo y aseguró que Chávez es conocido por estas “artimañas” durante los 14 años del MAS.

En un contacto telefónico, Chávez negó cualquier participación. “Yo también me enteré por las redes. Es un rumor que está circulando y de ninguna manera haría eso, ni estuve comprometido en esta campaña ni con ningún frente”. dijo. 

Consultado si es parte de la campaña de Luis Fernando Camacho, Chávez aseguró que no, que ha visto esa acusación en redes sociales, pero “no es verdad, estoy en mi vida privada, personal estoy en Santa Carlos, a eso me dedico y no es verdad que esté en alguna campaña”, dijo y añadió que es ridículo que lo acusen de haber pagado la viralización del falso diagnóstico ya que ni siquiera tiene tarjeta de crédito o cuenta bancaria. “La que tenía la cerré hace más de cuatro años cuando tuve que salir del país rumbo a Argentina”, agregó.

Centa Rek, candidata a senadora por Creemos, negó las dos afirmaciones de Guiteras: que su alianza esté detrás del rumor de la enfermedad de Mesa y que Chávez los asesore. Aseguró que nunca lo ha visto y que el propio Camacho ya lo ha negado varias veces.

“Veo una actitud muy desesperada de Mesa, que está hostigando a Camacho para que se baje. Quizá está al límite, quizás es que no le cuadran los números como se había planteado en esas encuestas”, dijo Rek.

Camacho también fue blanco de rumores. En La Paz, se trató de ligar su campaña a un supuesto financiamiento del empresario paraguayo-venezolano Carlos Gill, algo que también fue negado por Rek: “No tenemos dentro de nuestra campaña a este señor”, dijo y los retó a probar este hecho.

Tuto contra todos

Tuto Quiroga también entró en escena. También atacó a Mesa, pero no se quedó ahí y mostró sus propias encuestas de intención de voto, donde lo ubicaban por encima del 12%y en segundo lugar como el candidato más capaz para luchar contra la crisis económica. Así trató de refutar a las encuestas aprobadas por el TSE, que lo muestran con el 2% o menos.

En su ataque a Mesa citó un artículo de la cadena alemana DW, que tomó un cable de AP en el que Mesa supuestamente decía que no descarta aliarse con el MAS. Eso fue aprovechado por Quiroga para asegurar que Mesa ya había sido aliado del MAS antes y que Ricardo Paz, el director de campaña de Mesa, era el que había salido a aclarar la situación. “Quién va a ser el presidente, Ricardo Paz o usted”, preguntó por la mañana.

Al final de la tarde, Mesa salió a responder todas las acusaciones y supuestos. Primero le respondió a Tuto sin citarlo. Aseguró que la agencia AP había falseado su declaración y presentó la grabación de la conferencia de prensa para probar su desmentido. En ella se escucha que Mesa piensa en alianzas congresales con el bloque antimasista, no con el MAS.

Luego se ocupó del bulo sobre su salud. “Yo creía que la guerra sucia había llegado a su límite y que había sufrido todo lo que había que sufrir en 2019”, dijo. 

El año pasado, el candidato de CC respondió muchas veces en la entrevista que no referiría a la guerra sucia cuando le preguntaban sobre su relación con Gonzalo Sánchez de Lozada antes de aceptar la candidatura a la vicepresidencia. Luego, incluso le hicieron un falso documental para desacreditarlo, pero el falso certificado médico de ayer, parece haberlo golpeado más. Dijo que la salud era algo íntimo y que el bulo preocupó incluso a su familia.

Después dejó que Gustavo Pedraza, su candidato a la Vicepresidencia, sea el que contraataque. El montereño hizo referencia a un tuit de Evo Morales en el que afirma que Mesa presiona a Camacho para que se baje y que el MAS ganaría en primera vuelta por la dispersión del voto opositor. “El 18 va a ratificarse esa unidad que se dio el año pasado, la unidad la da la gente el día del voto” dijo.