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A cinco días del plazo final para registrar candidaturas para las elecciones a gobernadores y alcaldes en todo el país, los postulantes a reemplazar a Percy Fernández y Rubén Costas en la alcaldía de Santa Cruz de la Sierra y en la Gobernación Cruceña, respectivamente, son cada vez más y mientras algunos partidos, agrupaciones y alianzas aclaran sus panoramas, en otros se libran pequeñas batallas para lograr la postulación.

Al día de hoy han confirmado su intención de ir la Gobernación Germaín Caballero, alcalde de San José que va por la alianza Ganamos; Jaime Soliz, exfiscal de distrito que va por el partido Movimiento del Tercer Sistema; Luis Felipe Dorado, que postulará por SOL, mientras se espera por los abanderados de Demócratas, Creemos y del Movimiento Al Socialismo.

En la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra el panorama es aún más fragmentado. De momento han expresado su deseo de participar de las elecciones Jhonny Fernández, de UCS; su hermano y también exalcalde Roberto, por ASIP; Omar Ribera, dirigente vecinal que va por el Movimiento del Tercer Sistema; Angélica Sosa, alcaldesa interina que es precandidata de Santa Cruz Para Todos; Rosario Schamisseddine, concejala que tiene su propia agrupación ciudadana; Gary Áñez, que se lanzará por Ganamos; Herland Vaca Díez, que está en conversaciones con SOL; Branko Marinkovic, que ha sido proclamado por UN, y Adriana Salvatierra, que fue proclamada ayer por el sector Urbano del MAS. 

Falta por ver qué candidatos llevarán Demócratas, Comunidad Ciudadana y si Creemos pugnará por la Alcaldía o se centra solo en la Gobernación.

Un legado

Entre quien entre, no tendrá una tarea sencilla. Más allá de la crisis económica y que se encontrará con un presupuesto similar al que tenían hace 10 años, José Orlando Peralta, politólogo, explica que serán reemplazantes de dos autoridades que han estado en esos cargos por lo menos los últimos 15 años.

Así, explica que si bien Costas tiene un legado en las provincias, será recordado como el opositor regional de Evo Morales que logró quedarse más años en el poder que él, habiéndose convertido por muchos años en un referente de la oposición nacional. Por ello cree que si el próximo gobernador no es del Movimiento Al Socialismo, deberá cargar en sus espaldas ser el contrapoder al MAS ante una oposición parlamentaria más bien débil.

A ello le suma la obligación de buscar y pelear por un nuevo pacto fiscal que le otorgue recursos a la Gobernación, sobre todo tomando en cuenta el peso de Santa Cruz en las recaudaciones nacionales de impuestos.

Para Peralta, el panorama en la Alcaldía es aún más complejo que el de la Gobernación, no solo por la gran cantidad de precandidatos, sino porque el que salga elegido deberá lidiar con el municipio más poblado de Bolivia, con el mayor presupuesto, pero también con las necesidades más grandes. 

Peralta nombra la lista de necesidades clásicas: drenaje, transporte y mercados asuntos sin resolver y para los cuales, según ve indicios, se han tomado decisiones más políticas que técnicas en los últimos años.

“Necesitamos que prevalezcan más criterios técnicos que políticos, de un alcalde que esté presente en la ciudad, que no sea un fantasma, que escuche a todos los vecinos, no solo a los distritos en los que ganó”, opina.

No se sorprende por la cantidad de postulantes que hay para ambos cargos y cree que la desaparición del escenario subnacional de ambos actores hegemónicos lleva a que el resto crea que sus posibilidades de ganar han aumentado.

“Ahora todos se sienten alcaldes y gobernadores, todos se asumen como renovación, pero la renovación no es solo cambiar personas, si no que se trata de nuevos proyectos políticos, de nuevas visiones. No importa el nombre o la afinidad con el personaje. Hay mucha gente que ya ha estado en la administración y se dice a sí misma renovación”, añade.

Las internas

Mientras agrupaciones ciudadanas como SOL apuntan a convertirse en una fuerza regional, participando en, al menos, 37 de las 56 alcaldías del departamento, aún analizan si darán el salto a la Alcaldía capitalina. Óscar Vargas, exconcejal y dirigente de la agrupación, explicó que están aún en conversaciones con su probable candidato, Herland Vaca Díez. 

Otro que también está meditando su participación es Branko Marinkovic, que primero deberá sortear el escollo de los dos años de residencia, problema que también tendrían que sortear Manfred Reyes Villa, en Cochabamba, y a César Dockweiler, del MAS, en La Paz.

Quizás, la decisión del excívico y exministro de Economía pase por la estructura del voto local. Si para ello se toman en consideración las últimas elecciones municipales, el voto cruceñista estuvo alrededor de un 50%, concentrado especialmente en Percy Fernández, pero también con aporte de otras candidaturas, mientras que el MAS y UCS se repartieron casi por partes iguales el segmento del voto popular.

Con Johnny Fernández corriendo ya por la Alcaldía y pensando en revivir a su partido UCS a escala nacional, participando en 250 alcaldías, como estrategia con miras a 2025 (“no es cuestión de siglas sino de buenos candidatos y de buenos programas”, dice el exalcalde”), el bloque popular se completará con la designación del postulante del MAS a la comuna. 

Hasta el momento, el nombre que aparece casi en solitario es el de Adriana Salvatierra, exsenadora, que este domingo fue proclamada. “Esa Santa Cruz de la Sierra es moderna, ordenada y humana, con un transporte a partir de un sistema integrado, fortaleciendo su condición de municipio productivo y generador de empleos”, resume.

Eso deja las dudas para dos fuerzas con militancia y estructura en la ciudad. Creemos, de Luis Fernando Camacho, arrasó en las últimas elecciones generales en la ciudad, pero es probable que la joven agrupación ciudadana decida por participar de una sola elección grande, o la Gobernación o la Alcaldía. 

Camacho parece más cerca de decidirse por la Gobernación, por lo que puede que no presente candidato a la comuna para no dividir el voto. Algo parecido está haciendo Santa Cruz Para Todos, que ya decidió postular a Angélica Sosa (Con Jesús Cahuana, Desirée Bravo, Roberto Áñez y Johnny Bowles como parte de su plancha). 

Ella tendrá el desafío de reproducir el poder de SPT por primera vez sin la figura del alcalde Fernández, que tomó licencia a causa de su delicado estado de salud. No presentará a candidatos para la gobernación, pero sí para alcaldías de provincia. Este tipo de pactos no escrito antes se hacían entre Rubén Costas y Percy Fernández. El “alcalduli” no ponía candidato a “prefectuli” y viceversa.

Eso deja como incógnita en la Alcaldía a Demócratas. Este año debutará en terreno de la capital cruceña. Hace un año y, a juzgar por la propaganda de la Gobernación en medios digitales (“Hay equipo”), se daría por descontado que Rubén Costas se planearía como sucesor de Percy, pero en estos momentos son todas dudas. 

Con Paola Parada o Duberty Soleto mencionados como candidatos al Concejo, lo que está en duda es quién buscará el sillón edil, en caso de que Rubén decida retirarse invicto. Se menciona a Roly Aguilera como probable candidato, pero tampoco se descarta a Óscar Ortiz, exministro de Economía y exsenador, que podría terciar por la postulación verde.

Bajo esta premisa y con candidatos como Gary Áñez tratando de convertirse en el outsider de la elección municipal, cada bloque deberá pelear duro para conseguir su votación y se adivina un Concejo Municipal, a priori, más diverso que el actual.

La Gobernación

Sin la figura de hegemónica de Rubén Costas en la papeleta (logró 59,8% en la última elección), el sillón departamental parece un campo abierto, aunque con dos fuerzas dominantes. Si se toma en cuenta el 45% obtenido por Creemos en la última elección y si Camacho se decide por participar, parece el personaje a vencer. Sin embargo, el postulante que defina el MAS entrará a la justa con una bolsa de alrededor de 400.000 votos garantizados. Eso está entre el 32% obtenido por Rolando Borda en 2015 y el 38% de Jerjes Justiniano, cinco años antes.

Con Germaín Caballero y Luis Felipe Dorado ya en carrera, las dudas están en los campos de Demócratas y el MAS. En el partido verde, Vladimir Peña y Rose Mary Sandoval se postulan como reemplazantes de Costas, con el difícil reto de no solo mantener la Gobernación, sino la gobernabilidad en la Asamblea Legislativa Departamental, algo que obtuvieron con comodidad en 2015.

En la votación para gobernador, la elección tiende a polarizarse y es mucho más parecida a los comicios nacionales. Además, tiene la particularidad de exigir 50% más uno de los votos, o más de 40% de los sufragios y una ventaja del 10% con relación al segundo colocado para declarar al ganador.

Así, el MAS entiende que tiene muchas opciones para llegar al menos a una segunda vuelta. Por ello es el cargo más disputado. Hace tres semanas Mario Cronenbold parecía el candidato cantado, pero su declaración de que no sería candidato si se perseguía a su adversario lo ha borrado prácticamente del mapa, a tal punto que si no va por la Gobernación tampoco iría a la Alcaldía de Warnes. Eso sí, lo ven como el candidato de mayores posibilidades de ganar. 

El segundo mejor posicionado es Carlos Romero. El exministro sabe de ganar en Santa Cruz, tiene facilidad de contacto con el poder económico local, pero también bastante resistencia en algunos grupos del MAS. Un poco lejos de ambos están Pedro García, respaldado por parte del Plan 3000, y Rolando Borda, proclamado por trabajadores. El MAS tendrá respuestas pronto, el resto del panorama se irá despejando hasta el sábado a la medianoche.



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