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Al margen de las cuatro misiones oficiales de observación electoral que estarán presentes el día de las elecciones, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) acreditó a todas las personas e invitados especiales que solicitaron ser parte de la jornada dominical, confirmó el presidente del ente electoral, Salvador Romero.


“Hemos tenido las solicitudes de acreditación formuladas a título individual, todas las solicitudes de acreditación, como observadores, acompañantes o invitados electorales, han sido atendidas favorablemente por el Tribunal Supremo Electoral”, dijo.


Las misiones oficiales de observación internacional son de la Unión Europea (UE), la Organización de Estados Americanos (OEA), el Centro Carter y la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore) que desplegarán observadores en todo el país. La OEA comunicó que incluso desplegará sus técnicos en Argentina.


La condición que puso Romero es que todas las misiones actúen en el marco de las leyes bolivianas y que la política de puertas abiertas hizo que se entregue acreditación a todas las misiones o acompañantes de la jornada electoral.  


“El Tribunal Supremo Electoral ha señalado una política de puertas abiertas a todas las misiones y observadores que han solicitado acreditación solicitándoles simplemente que respeten las pautas señaladas en la legislación boliviana”, recomendó Romero.


Por su parte, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, lanzó una advertencia a los observadores que no son parte de las misiones oficiales. A través de su cuenta en Twitter dijo que puede poner en un avión de regreso a los agitadores.


“Nuestras elecciones serán una fiesta democrática, mientras más observadores haya, mejor para todos. Advertimos a los agitadores y gente que busca generar violencia, que no son bienvenidos. Los ponemos en un avión o entre rejas. Compórtense, sabemos quienes son y dónde están”, dice el texto de la publicación.


El reglamento


El 22 de septiembre el TSE publicó el reglamento de 12 puntos que regirá para las misiones internacionales. Este documento señala que los observadores deben hacer conocer por escrito al TSE sobre cualquier reclamo, anomalía o queja que recibieron o detectaron durante la jornada electoral


Asimismo, deberán abstenerse de realizar comportamientos incompatibles con su condición de acompañantes. Les prohíbe declarar ganador o perdedor a ningún candidato, “ni difundir o comentar resultados de encuestas, ni ofrecer resultados preliminares o definitivos, parciales o totales, proyecciones sobre las votaciones, difundirlos públicamente antes de que el Tribunal Supremo Electoral se haya pronunciado al respecto”, señala el inciso 'i' del artículo 9 del reglamento electoral.


Deberán abstenerse de participar en situaciones de conflicto de intereses y también no podrán mediar, resolver, ordenar, opinar o discutir sobre situaciones que pudiesen suscitarse en las mesas de sufragio o durante el escrutinio y cómputo.


Tampoco podrán intervenir o interrumpir la instalación, conformación y el trabajo de los jurados de las mesas de sufragio.


Los observadores tendrán acceso a todos los lugares o centros de votación para realizar su trabajo; pero no será lo mismo para los acompañantes, porque el reglamento señala que el TSE, “podrá limitar el acceso a los acompañantes de observadores a lugares donde se realicen actividades propias del proceso electoral, por razones de seguridad, espacio físico, logística, distancia social, por razones de salud pública o por la naturaleza de las operaciones que allí se realicen”.