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La vicepresidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), María Angélica Ruiz, informó que se aplicaron al menos siete filtros para blindar la seguridad del padrón biométrico, pues se ejecutó una estricta depuración que incluyó a electores fallecidos y "registros fantasmas”.

Las medidas que se asumieron fueron la contrastación de datos con el Registro Civil; el cruce de información con otras instituciones; la constatación de la ciudadanía de que sus familiares fallecidos no sigan habilitados; la verificación de las huellas dactilares; la inhabilitación de personas que no sufragaron en las últimas dos elecciones; el cruce de datos con el Instituto Nacional de Estadística (INE); y el apoyo de los organismos externos para el control del registro de votantes.

De acuerdo al reporte de ABI, la autoridad explicó que se acudió a fuentes complementarias para obtener información de autoridades de Salud, del Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir), la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS), los Servicios Departamentales de Salud (Sedes), los cementerios generales y otros.

El martes, el TSE habilitó a 7.332.925 electores para los comicios nacionales del 18 de octubre, lo que representa un "modesto crecimiento" del 0,24% (17.561 nuevos votantes), respecto a las elecciones de 2019.

De acuerdo con el informe, de los 7.332.925 electores habilitados, 301.631 se encuentran en el extranjero, lo que representa el 4,11%. En 2019, el 4,6% de los ciudadanos habilitados residía fuera del país.