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Luego de presentar sus cartas credenciales ante la Cancillería, el nuevo embajador de la Unión Europea, Michael Dóczy, expresó su preocupación porque, en las dos semanas que está en el país, escuchó comentarios  sobre el proceso electoral y la alta beligerancia en los días previos de los comicios generales del domingo 18 de octubre en el país.


Cuando hablo con la gente aquí puedo sentir que hay mucha preocupación por un posible estallido de violencia después de las elecciones”, dijo el embajador Dóczy en una primera impresión del proceso que vive Bolivia.


A medida que se acerca el 18 de octubre, como fecha de las elecciones, los bloques del MAS y del gobierno principalmente, subieron el tono de sus acusaciones y advertencias. Por un lado, el masismo que habla de bloquear las vías si descubren un indicio de fraude, declaración realizada el 1 de octubre en Oruro, y por el otro, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, quien después de su arribo de EEUU y admitió la compra de armas destinadas a la Policía, “para defender la democracia”.


Ayer, la Policía detuvo a Ernesto Quispe, uno de los dirigentes de la Fejuve de El Alto acusado de promover el bloqueo de caminos en el último conflicto de agosto. La Fiscalía busca a otros cinco dirigentes que participaron de esas movilizaciones.


Ante esta situación, el embajador Dóczy afirmó que junto con la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) exhortaron a todos los actores del proceso electoral a “bajar las tensiones, a preservar la paz y respetar las reglas del juego democrático”.


Según el diplomático, “una elección transparente”, que dirige el Tribunal Supremo Electoral (TSE) creará un ambiente propicio para resolver con diálogo y en paz los grandes desafíos de los bolivianos.


El MAS y su jefe de campaña denunciaron de forma permanente que el ente electoral del país cambia las reglas de juego del voto en el exterior, desde la conformación del Padrón Electoral, hasta la designación de recintos electorales, principalmente en Argentina.


El diplomático europeo recordó que, por estas razones, una misión de observadores de la Unión Europea llegó a Bolivia como parte de su compromiso con la democracia, el Estado de derecho y el respeto al voto popular.