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Existen muchos factores que pueden influir a la hora de lograr un bizcocho suave, alto y esponjoso. Para aprender de los errores primero hay que saber reconocerlos, así que te compartimos algunas cosas que tal vez estés haciendo mal en la cocina. Evítalos y consigue el bizcocho perfecto. 

No tamizar la harina. 
Que la flojera no te gane, tamizar o cernir la harina es otro paso fundamental para evitar grumos y una consistencia pesada en la masa. Nunca te saltes este paso. 

No pesar bien los ingredientes.
Un error común es no pesar correctamente todos los ingredientes. Cuando se trata de pastelería cada gramo importa, por eso es necesario pesar incluso los huevos. Pues como sabrás, no todos tienen el mismo tamaño ni el mismo contenido en gramos y eso puede influir en el resultado final. 

No batir bien la masa.
Batir la masa es todo un arte, pero para no complicarte mucho con esto, solo ten en cuenta que debes batirla siempre a una velocidad baja y constante, sin cambios bruscos. 

Reducir la cantidad de azúcar.
La función del azúcar no es únicamente endulzar, sino que contribuye a crear una consistencia concreta en la masa, que influirá directamente en el éxito o el fracaso de nuestro bizcocho. Por eso coloca la cantidad de la receta.

MÁS INFORMACIÓN

  • Las levaduras químicas como el polvo de hornear tienen la función de darle volumen a la mezcla. Agregar más de la cantidad indicada en la receta no hará que esta suba más, sino que puede dañar la consistencia del pastel.

  • Recuerda que es necesario que el horno esté precalentado antes de introducir el molde con la masa. Pues es ese golpe de calor lo que hará que nuestro bizcocho suba perfectamente
  • Que nunca se te ocurra abrir el horno en medio de la cocción. Espera que el tiempo supere al menos los 2/3 del tiempo indicado en la receta. Si lo abres antes de tiempo el bizcocho bajará y perderá forma.






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