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Los asados, churrascos o barbacoas surgieron en la época de la Colonia con la llegada de animales que no existían en este lado del mundo, como cerdos y vacas; así comenzó la tradición de ‘carnitas asadas’. La combinación de los métodos de cocción prehispánicos y las nuevas técnicas dio como resultado un mundo de sabor nuevo y fantástico. Si bien hay diferentes métodos de cocción para las carnes, en el sur de Estados Unidos se acostumbra usar ahumadores para esta tarea. La barbacoa texana solía ser una tradición exclusiva de las zonas rurales del estado de Texas. 

Afortunadamente para los amantes de la carne, la buena costumbre se extendió y ahora es una de las comidas favoritas de muchos. La paciencia debe ser, sin duda alguna, una virtud para todo aquel que quiera preparar este tipo de barbacoas, porque la cocción ahumada es  lenta, de más de 14 horas. Hay que conocer el fuego y las brasas, pues todo se cocina a baja temperatura.

Brent Ross, conoce y maneja este método a la perfección. Nacido en Texas, pero criado en Montana desde pequeño, este norteamericano viene deleitando los paladares cruceños desde hace cinco años, con su restaurante Rancho Montana. La técnica que utiliza en sus ahumados es conocida en inglés como “Deep pit Texas barbecue” y consiste en dejar que la carne se cocine durante toda la noche y parte del día siguiente solo con vapor y humo. La leña, el carbón y los combustibles naturales son los que dan ese toque característico de sabor ahumado. 

Trabajo en equipo 

Cuando Brent llegó a Bolivia por cuestiones laborales, quedó completamente enamorado de Patricia, una cruceña con la que comparte su vida hace ya más de 20 años. Fruto de ese amor llegaron a este mundo Janchelle, Heather, Brandon y Breanna respectivamente. La vida en la ciudad resultó abrumadora para esta familia, por lo que compraron una propiedad camino a La Bélgica. En ese lugar construyeron una linda casa de campo que, desde agosto de 2016, se transformó en lo que ellos llaman Rancho Montana. Gracias a los conocimientos gastronómicos de Patricia y al gran talento de Brent con la carne, Rancho Montana ofrece todos los fines de semana distintos cortes como, costillas de cerdo, matambre, pernil y  el famoso ‘brisket’ (pecho de res). “El brisket suele ser un corte duro, pero de la manera que lo preparamos aquí sale muy blandito” Afirma Brent. “Muchos nos han dicho que el mejor brisket lo han probado aquí”, añade Patricia.

Una pasión 

Nuestro protagonista se considera a sí mismo un carnívoro neto, pues viene de una familia ganadera y la carne siempre estuvo presente en su vida. Cuando compró la propiedad, antes de abrir el restaurante, empezó a criar vacas para su propio consumo. Al ver que la carne que él producía era tan buena en sabor y en textura, muchos de sus amigos comenzaron a comprarle sus cortes madurados de carne. “Al ver el éxito que tenían sus cortes, le propuse mejor abrir una pensión y venderlos ya preparados” cuenta Patricia. Así empezó todo, Brent se encargó de la carne y patricia de los acompañamientos y postres.


El menú

Su oferta gastronómica puede variar según la temporada y el gusto del cliente. Preparan sus salsas de manera casera, con ingredientes que ellos mismos
producen en su rancho. Como mencionamos antes, se especializan en carnes ahumadas, pero también pueden prepararlas a la parrilla o usar otras carnes como pollo o pavo, lo que jamás cambiará es el buen sabor.
Todos los platos vienen acompañados de un puré de papas con gravy, el clásico coleslaw (ensalada de repollo) y crujientes yucas fritas con salsa cítrica estilo cubano.



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