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El keperí es uno de los platos más representativos del oriente boliviano. Es de origen turco y se ha vuelto toda una tradición en los almuerzos familiares del fin de semana. Uno de los mayores desafíos a la hora de prepararlo es lograr una carne suave y jugosa, pues la carne con la que se lo prepara (ubicada entre la costilla y la paleta de res) tiende a ser dura. Esta es una receta debe prepararse con antelación, preferiblemente una noche antes. 

Lo primero es el marinado, es lo que ablandará la carne. Para ello puedes usar papaya, leche o cítricos como limón, grey o limón mandarina. Si no deseas cambiar mucho el sabor de la carne te recomendamos usar leche, pero si te gustan los sabores ácidos elige los cítricos. 

Déjalo marinar al menos 8 horas con el ablandador que hayas elegido, con suficiente cantidad, de manera que cubra la carne completamente. En esta parte también puedes agregar las especias o condimentos de tu preferencia: ajo picado, pimienta, perejil, salsa soya, etc.

MÁS CONSEJOS

  • Un truco que pocos conocen es usar piña para marinar carne. El zumo de la piña contiene bromelina, una enzima que, en contacto con la carne, ataca la rigidez de sus fibras sirviendo como eficaz ablandador natural. Además, le aportará un rico sabor a la carne.

  • Otro de los secretos para conseguir una carne blanda y jugosa es hornear a una temperatura baja durante un tiempo prolongado. Te recomendamos 150 °C durante 3 horas o hasta que luzca doradito por encima. Para evitar que se seque, cúbrelo con papel aluminio por arriba.

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