Entre coliseos repletos de jurados en capacitación, oficinas en permanente coordinación, centros logísticos donde se arman y sellan maletas electorales y brigadas móviles que recorren la ciudad difundiendo información, el Tribunal Electoral Departamental (TED) de Santa Cruz sostienen un trabajo ininterrumpido en la previa del balotaje. Desde la madrugada, el presidente del TED, Marco Monasterio, supervisó personalmente el despacho del material electoral hacia provincias, marcando el ritmo de una jornada decisiva que desembocará en la elección del nuevo gobernador, entre Juan Pablo Velasco y Otto Ritter.
El despliegue logístico se activó cerca de las 02:00 con la salida de maletas electorales bajo estricta cadena de custodia hacia las rutas 14, 17, 30, 41 y 42, que conectan con municipios alejados como San Ignacio, San Matías, El Carmen Rivero Torres, Roboré y Concepción.
Esta fase es clave para garantizar que el material llegue a tiempo a los recintos del área rural, donde miles de ciudadanos ejercerán su derecho al voto.
En paralelo, el TED intensificó su estrategia de información ciudadana. Brigadas de socializadores recorren universidades, plazas, mercados, ferias y centros comerciales, distribuyendo material explicativo sobre la papeleta, las funciones de los jurados y el uso de la aplicación Yo Participo. A ello se suman puntos fijos instalados en la plaza 24 de Septiembre, las oficinas centrales del TED y la Uagrm.
La capacitación de jurados electorales ingresó en su fase final tanto en provincias como en la capital. En el área rural fueron formados 25.140 ciudadanos, mientras que en la ciudad se realizaron jornadas masivas en coliseos como el Jhon Pictor Blanco, Alemana y Gilberto Parejas. En total, 53.772 jurados fueron designados para administrar 1.962 mesas de sufragio.
A nivel nacional, el Tribunal Supremo Electoral reforzó este proceso con el programa audiovisual “Yo soy jurado”, que difunde cápsulas formativas en varios idiomas para más de 93 mil jurados en los cinco departamentos que irán a segunda vuelta. Los contenidos apuntan a asegurar el correcto llenado de actas, el escrutinio y la transmisión de resultados preliminares.
Con 2.038.004 cruceños habilitados para votar, la maquinaria electoral entra en su fase final, marcada por una coordinación contrarreloj que debe garantizar eficiencia y transparencia