El presidente del Consejo de la Magistratura, Carlos Spencer Arancibia, expresó su desacuerdo con la decisión de la Sala Plena de abrir convocatorias a todos los abogados para cubrir acefalías judiciales y defendió que los egresados de la Escuela de Jueces del Estado tengan prioridad, al considerar que cuentan con formación especializada y el compromiso de ejercer funciones en cualquier región del país.
Spencer Arancibia informó que durante la sesión de Sala Plena sostuvo una posición disidente respecto al mecanismo para cubrir acefalías judiciales en distintos departamentos del país. La autoridad respaldó la designación directa de egresados de la Escuela de Jueces del Estado, mientras que la mayoría determinó que las convocatorias sean abiertas a todos los profesionales abogados.
Spencer explicó que, aunque ya no existen listas ordinarias vigentes de la Escuela de Jueces, el Consejo de la Magistratura dispone de contratos diferenciados con egresados de esa institución, quienes pueden ser considerados para cubrir vacancias en los distritos donde existe mayor necesidad de personal jurisdiccional, principalmente en Cochabamba, La Paz, Beni y Potosí.
No obstante, la decisión de Sala Plena estableció que la cobertura de las acefalías se realizará mediante convocatorias externas dirigidas tanto a profesionales abogados como a través de la Escuela de Jueces del Estado, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio de Justicia y atender las necesidades del Órgano Judicial en todo el país.
La autoridad también informó que, dentro del proceso de designación, ya se efectuaron cuatro nombramientos, aunque solo uno fue aceptado y tres rechazados. Ante esta situación, anunció que se volverán a convocar esos cargos vacantes y que la nómina de los profesionales que declinaron asumir funciones será remitida a la Escuela de Jueces del Estado para que evalúe las acciones administrativas que correspondan.
Spencer reafirmó su compromiso con el fortalecimiento de la carrera judicial y la meritocracia, al señalar que la prioridad para los egresados de la Escuela de Jueces contribuiría a aprovechar su formación especializada y garantizar una respuesta más eficiente a las necesidades institucionales del sistema judicial, sin dejar de cumplir las decisiones adoptadas por la Sala Plena.