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Desde la puesta en marcha e implementación del servicio de inscripción de empresas unipersonales a través de la red internet, el 23 de abril (en plena cuarentena rígida), se ejecutaron 1.007 trámites para la apertura de negocios unipersonales, según las estadísticas del Registro de Comercio de Bolivia que es ejecutado por Fundempresa. 

Esta entidad, cuya responsabilidad es compartida entre el sector público y el privado, registró el mayor número de inscripciones en los meses de mayo y junio (452 y 516 nuevas empresas unipersonales, respectivamente), lo que representa el 72% de nuevos registros. El resto de inscripciones se materializaron en las oficinas de Fundempresa a partir de junio.

Sin embargo, se percibió una reducción del 45,9% de nuevas matrículas de la base empresarial durante los primeros cinco meses de 2020 con respecto a 2019 (se crearon 8.190 frente a 4.429 afiliaciones durante la presente gestión).

El gerente regional de Fundempresa, José Luis Morón, aduce que la cuarentena trajo consigo una dinámica irregular en el Registro de Comercio, pero con la apertura de oficinas de los últimos días a escala nacional esperan que los movimientos se normalicen, puesto que el sector privado volverá a sus labores y también a registrar documentos y actualizar sus matrículas de comercio.

Pero volviendo al tema de las inscripciones, hay iniciativas de negocio que lograron articularse durante la cuarentena. 

Un caso es el de María Melgar, una repostera que llegó a hacer el trámite de inscripción por la vía digital y en un plazo de 24 horas, un aliciente para la formalización y “para que nadie copie el nombre de su negocio”, el cual prefiere no revelar todavía, porque falta abordar el aspecto impositivo.

La virtualización de trámites de Fundempresa también alcanza a la actualización de Matrícula de Comercio, la solicitud de certificados de registro, el requerimiento de copias digitales de documentos inscritos y cambios operativos tales como dirección, NIT, teléfono, correo electrónico y cambio de cierre de gestión fiscal.

El beneficio también alcanza a sociedades de responsabilidad limitada, como es el caso de Beautify, firma creada para conectar a profesionales del sector de la belleza y el bienestar con potenciales clientes a través de una aplicación móvil. 

La fundadora de Beautify, Irene Suárez, enfatizó que la virtualización facilitó la realización de los trámites y la puesta en marcha de su empresa, que también está adscrita al régimen general del sistema tributario.

Desde su taller, Paola Carrión, fundadora de la firma Confección de Morrales en Bolivia (Conmobol), dijo que ésta es una ventaja debido a que a través de una pantalla se pueden realizar las actualizaciones y ella lo hizo desde su centro de operación, en el que fabrica insumos de bioseguridad y mochilas especiales para el sistema de salud.

Plan de formalización

Pero en Fundempresa, solo 130.000 de las 330.000 empresas registradas están vigentes. De las 200.000 que no han formalizado su registro, se calcula que la mitad son unipersonales, de acuerdo al presidente de Fundempresa, Rolando Kempff. Para ello, se pondrá en marcha un programa de formalización.

El ejecutivo, que también es presidente de la Cámara Nacional de Comercio, especificó que es una prioridad avanzar en la digitalización de los trámites y trazaron el objetivo para implementar mecanismos tecnológicos para digitalizar el servicio de Registro de Comercio. Fundempresa tiene la potestad de realizar 55 trámites.

La semana pasada, el Ministerio de Desarrollo Productivo emitió una resolución en la que establece un reglamento de deberes y obligaciones comerciales y contables para comerciantes, que también dispone de sanciones para los negocios que incurran en infracciones.

“El administrador que ejerza el comercio sin estar inscrito en el Registro de Comercio ni contar con Matrícula de Comercio hasta el momento de la inspección administrativa fiscalizadora, será pasible a una sanción de entre 8.000 y 10.000 Unidades de Fomento de Vivienda (UFV, con valor de Bs 2,35 cada una), adicionalmente se dispondrá el cese de sus actividades económicas”, reseña la ordenanza.

La falta de actualización de matrícula, la no exhibición de matrícula o la actualización extemporánea, entre otras, también pueden ser sujetas a sanciones, de acuerdo con la mencionada cartera estatal.

Al respecto, Corina Marión, viceministra de la Micro y Pequeña Empresa, exteriorizó que el órgano encargado de imponer multas es la Autoridad de Fiscalización de Empresas y que la resolución busca hacer más justas y transparentes las sanciones que pudiesen recibir las pequeñas y medianas empresas.

“El nuevo reglamento quita el carácter extorsivo que tenían estas sanciones, ya que proporciona una manera objetiva que garantiza la claridad en las faltas cometidas y por ende, el derecho a la defensa. Las infracciones y sanciones corresponden a lo que establece el Código de Comercio”, sostuvo la autoridad.

Observaciones

No obstante, Ángel Barrera, economista y microempresario, observó que el Gobierno en lugar de dar incentivos y estímulos para la reactivación económica, está creando nuevos sistemas de control y sanciones para los pequeños negocios.

“Ya existe un ente fiscalizador que es el Servicio de Impuestos Nacionales, no es necesario otro, sino más bien que se promuevan mercados, se hagan capacitaciones o se impulse el consumo de productos locales. Hasta ahora no vimos nada y estas ordenanzas se realizan de manera unilateral”, lamentó Barrera.

Por su parte, el secretario de Relaciones Institucionales de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa de Bolivia, Juan Carlos Vargas, apuntó que son más necesarios los cambios de fondo tanto como los de forma; es decir, si bien la digitalización de trámites es un aliciente, existen otras preocupaciones de los pequeños empresarios.

Según Vargas, la informalidad golpea y trunca la posibilidad de crecimiento de los emprendedores y es fundamental realizar cambios en estructuras como la del sistema tributario donde se evidencien reglas claras, actualizadas y que incentiven a las empresas emergentes a ser formales.

“Es fundamental ser reconocidos por el Gobierno y Fundempresa, pero debido a los costos pocas personas tienen la oportunidad de contar con una documentación y registros saneados, algo que aumentó por la crisis del coronavirus”, expresó el dirigente, a tiempo de aclarar que el sector está de acuerdo con la formalización y con implementar políticas públicas en conjunto entre el sector público y privado.

La gerente de Emprendimiento e Innovación de Cainco, Patricia Hurtado, expuso que se percibe que el proceso de formalización es costoso, burocrático y complicado y que la búsqueda de formalización de las empresas emergentes es una apuesta a futuro para reconstruir el país después de la pandemia.

“Inscribir empresas por canales tecnológicos es un salto a la digitalización, pero se debe mirar más allá de los trámites y acompañar el proceso con un tratamiento especial que englobe el tema impositivo, el desarrollo de mercados y programas que impulsen las actividades tecnológicas y empresariales”, resaltó Hurtado.

De acuerdo al criterio del emprendedor Freddy Arredondo, las nuevas empresas tienen la preocupación de no poder competir con los precios del mercado. Desde un delivery que cobra cerca del 12% del precio del producto, la actualización de trámites y el pago de impuestos (principalmente IT, IVA e IUE) genera un ahogamiento que lleva a que muchos opten por seguir en la informalidad.

Durante la cuarentena se detectó la proliferación de ventas de comida, insumos médicos y otros artículos a través de redes sociales, pero la mayoría de estos no tiene conocimientos o planes de formalización, según un sondeo realizado por Dinero. Y desde Fundempresa apuntan a fortalecer sus campañas informativas para tener mayor alcance.

Arredondo señaló que a esto se suman los cuatro meses de cuarentena en el que no hubo un control estricto debido a que los negocios pararon sus operaciones o las minimizaron, pero el temor a que los negocios no cumplan con los requisitos estatales es latente y por ello permanecen en silencio.

Mientras tanto, el director de la Fundación Trabajo Empresa, René Salomón, sostuvo que la aparición de empresas tecnológicas lleva a que muchas consideren la formalización debido a que los costos superan a los de su capital. 

Considera que en lugar de ‘perseguir’ a informales se deben crear nuevos lazos que aporten a la economía nacional ¿Y qué aportes son viables? Según el criterio de Salomón, estos deben tomar en cuenta la capacidad tecnológica y los nuevos conocimientos para otorgar un mejor acceso a recursos de mentoría y financiamiento. 

“Hay gente que tiene talleres, pero prefiere vender en una feria en lugar de una tienda a la que lleguen los fiscalizadores. Hay gente que genera productos a base de alimentos y plantas, pero deben esperar para obtener certificaciones, algo que no ocurre con los importadores. Por eso, muchos prefieren ser intermediarios, porque es más barato y se gana dinero”, concluyó.