El Gerente de la Administración de Servicios Portuarios de Bolivia (ASP-B), Dante Justiniano, señaló que ello no afectará el comercio de exportación e importación y que el usuario puede optar por el servicio de otras 10 navieras

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8 de julio de 2024, 14:40 PM
8 de julio de 2024, 14:40 PM

La gigante naviera de origen danés, Maersk Line se sumó a Hapag Lloyd y Mediterranean Shipping Company (MSC), que han tomado la decisión de suspender la recepción de pagos en Bolivia para operaciones de importación y exportación. 

Esta medida, que se implementa de manera gradual a partir del 1 de julio, ha generado preocupación en el sector exportador e importador boliviano, mientras el Gobierno ha minimizado el impacto.

Mientras tanto, Ocean Network Express (ONE), afirmó que no ha suspendido la recepción de pagos en Bolivia.

Un par de portales digitales bolivianos habían informado que son cuatro las navieras que suspendieron sus pagos desde Bolivia, pero en el sitio chileno Portal Portuario, ONE aseguró que no suspendieron la recepción de pagos en el país sudamericano para las cargas de importación y exportación.

Sin embargo, las navieras antes mencionadas comunicaron a sus clientes que solo aceptarán pagos en dólares en sus oficinas de Chile y Perú. Esta decisión ha sido calificada por las autoridades bolivianas como "unilateral" e "injustificada". 

El Gerente de la Administración de Servicios Portuarios de Bolivia (ASP-B), Dante Justiniano, señaló que ello no afectará el comercio de exportación e importación y que el usuario puede optar por el servicio de otras 10 navieras.

"No hay suspensión de actividades, solo es el pago en sucursales de otros países, nada más", aseguró Justiniano y denunció que desde esferas políticas se "quiere confundir a la población al hablar de que no habrá prestación de servicios, lo cual no es así", según recogió la agencia estatal de noticias ABI.

La suspensión de pagos podría tener un impacto negativo en el comercio exterior boliviano, ya que estas cuatro navieras representan un 47% del total de las importaciones que ingresan al país. Los exportadores e importadores bolivianos ahora tendrán que realizar pagos en dólares en oficinas ubicadas en el extranjero, lo que generará costos adicionales y mayores dificultades logísticas.

Cabe destacar que esta situación se enmarca en un contexto de mayor complejidad en el panorama económico internacional, caracterizado por la volatilidad de los precios de las materias primas, las interrupciones en las cadenas de suministro y la incertidumbre geopolítica.