Más sectores se suman a la emergencia de la cadena productiva por la falta de diésel. Este martes el presidente de la Asociación Departamental de Avicultores (ADA) de Santa Cruz, Enzo Landívar, alertó que la persistente escasez de este producto, que está afectando la logística productiva, pone en riesgo el abastecimiento de pollos y podría derivar en un nuevo ciclo de mercado negro.
Landívar cuestionó la falta de respuestas de las autoridades frente al problema y señaló que la incertidumbre se ha instalado nuevamente entre los productores y la población en general. “Esto perjudica a todos los ciudadanos”, afirmó, al referirse a las largas filas en surtidores y al incremento de la demanda de carburantes.
Según datos citados por el dirigente, hasta un 60 % de los camiones de transporte estarían realizando filas para cargar combustible, mientras que la demanda habría aumentado en torno al 45 %, en un contexto marcado por la intensificación de actividades agrícolas.
El representante del sector avícola explicó que la coyuntura es especialmente crítica debido a la coincidencia de la cosecha de verano con la preparación de la siembra de invierno, lo que incrementa el consumo de diésel. “Necesitamos mover camiones con insumos desde el campo hasta los centros de acopio, y eso actualmente no está pasando con normalidad”, advirtió.
Esta situación, añadió, complica la producción avícola y eleva la incertidumbre sobre el abastecimiento de alimentos, en especial del pollo, una de las proteínas más demandas por la población, en un momento en que la cadena productiva depende de una logística fluida, que hoy está trabajando a media máquina.
Landívar también alertó sobre factores externos que podrían agravar el escenario, como el alza internacional del petróleo en medio de tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz, lo que presiona los precios en la región. A diferencia de países vecinos donde los combustibles se ajustan automáticamente, en Bolivia aun subsidia una parte de los carburantes y esto genera distorsiones que, según el sector, pueden incentivar nuevamente el contrabando.
“El fantasma de las colas y del mercado negro puede volver”, advirtió el dirigente, al señalar que la falta de soluciones inmediatas podría repetir episodios recientes de escasez y desvío de carburantes.
Esta voz de alerta surge en medio de crecientes tensiones por el abastecimiento de combustibles en Bolivia, donde distintos sectores productivos y del transporte han manifestado dificultades para operar con normalidad, en un escenario que combina alta demanda estacional, problemas logísticos y presión sobre las importaciones.