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El efecto de la pandemia impactó de lleno en el desempeño de la Inversión Extranjera Directa (IED), que llega al país. Así, de acuerdo con un informe del Banco Central de Bolivia (BCB), al cierre de 2020, los flujos de circulación de la IED en el país fueron negativos, pues de $us -217 millones en 2019, durante 2020 se pasó a $us -1.048 millones, generando un comportamiento negativo de $us 831 millones. Esta es la peor cifra de los últimos ocho años, comparada con 2013, el mayor nivel que se obtuvo cuando sumó con $us 1.749 millones.

Al respecto, desde el BCB precisaron que, en el caso particular de las economías de la región, la inversión extranjera en 2020, no solamente fue golpeada por los efectos directos de la pandemia, sino también por su considerable focalización en los sectores extractivos de materias primas que, a su vez, sufrieron fuertes pérdidas en los mercados internacionales.

El sector minero en Chile y Perú, la importante participación de la agricultura en Argentina, Brasil y Paraguay, además de la relevancia del sector hidrocarburífero en Bolivia y Colombia, demuestran la importancia que tienen los precios de commodities en las respectivas economías.

La recesión económica enfrentada por los principales países inversionistas también ocasionó un descenso de los flujos de IED en la región. Según la ONU, en 2019 y 2020, el 82% de la IED en Sudamérica provino de Europa y Estados Unidos, economías drásticamente afectadas por la pandemia.

En un contexto de pandemia y recesión económica, en América del Sur, los flujos de IED neta se redujeron con relación a 2019 cuando alcanzaron los $us 160.721 millones y en 2020 sufrieron una reducción que osciló entre un 45% y un 55%.

Al respecto, Germán Molina, analista económico sostuvo que estos flujos negativos que afectan a Bolivia, en cuanto a la IED, impactan en un menor ingreso de divisas y de transferencia tecnológica (de parte de los inversionistas foráneos).

“Es una mala noticia que nuestro país sea un mercado nada atractivo para las inversiones extranjeras y que no se está haciendo nada al respecto y en vez de ello se opte por cortinas de humo que debaten si fue o no un golpe de Estado o fraude, mientras la crisis económica sigue presente”, dijo Molina.

Para superar esta situación, Molina considera clave llegar a un acuerdo nacional con todos los sectores, poniendo en marcha el pacto fiscal que a su criterio durante la siguiente gestión ya puede ser puesto en marcha.

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