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El empresario Branko Marinkovic asumió como ministro de Planificación del Desarrollo hoy a las 16:40 en el hall central del Palacio de Gobierno. Más temprano, a las 9:00 el exlíder cívico de Santa Cruz, había revelado a EL DEBER que fue invitado para sumarse al gabinete y que era una decisión que tomaría en las próximas horas. 

Luego de tomar su juramento de rigor, Marinkovic dijo que toda su vida trabajó en la agroindustria, en las empresas, en el campo y que nunca tuvo un cargo político. Explicó que aceptó la propuesta de la presidenta Jeanine Áñez por su persona y por lo que ella representa.

"Sé trabajar. Toda mi vida tuve claro qué era lo que quería hacer y sé que se necesita una sociedad justa y ecuánime para salir adelante y que a todos nos vaya bien. Ésas son las causas en las que creo y por las que seguiré trabajando", precisó el economista e ingeniero electromecánico que reemplaza en el cargo a Carlos Díaz Villavicencio, quien renunció el martes por motivos de salud.

Señaló que seguirá trabajando por las causas y principios en los que cree: "libertad para todos y oportunidades económicas para todos, así como los valores de la República".

La autoridad sostuvo que como algunos saben, fue exiliado 10 años con su familia por el anterior régimen y aprendió en persona la gran importancia que tiene la libertad y la democracia para la sociedad. "Y es por ello, que hoy decidí trabajar para que otros no pasen por lo que yo y mi familia tuvimos que pasar", sostuvo.

Marinkovic afirmó que luego de diez años de exilio no guarda rencor a nadie, sino que tiene agradecimiento por el profundo aprendizaje que recibió: "que no se trata de rencor ni venganza, sino más bien de devolver al país lo que le dio a uno, por el amor que uno tiene a su país. Siempre quise volver, nunca tuve dudas de eso, y creo que ello me convenció de que soy boliviano y no importa cuántas veces me expulsen, siempre voy a volver", enfatizó.

Sobre la pandemia que afecta las economías del mundo, Marinkovic dijo que es un fenómeno inesperado y que en Bolivia se heredó una economía que ya venía deteriorada. "Yo no vengo a decir que voy a arreglar la economía. Eso no lo puede hacer una persona sola, sino tenemos que hacerlo todos y preocuparnos por la salud de todos los bolivianos", dijo.

Asimismo, se dirigió a quienes bloquean las carreteras y al Legislativo para que no bloqueen los recursos en el Congreso, a tiempo de instarlos a buscar el diálogo y a trabajar juntos. "Nos importa la salud, nos importa la economía, y que los bolivianos tengamos trabajo. Reitero que acepto mi primer cargo político porque confío en la presidenta y sé que hace las cosas por el país", finalizó.

A su turno, la presidenta Áñez pidió a Marinkovic que trabaje para conseguir los recursos, "como ustedes saben la pandemia no solo golpeó la salud, sino también la economía de las familias bolivianas, pero especialmente a las personas de escasos recursos", indicó.

La primera mandataria enumeró las necesidades primordiales que aquejan a los bolivianos, entre ellos la falta de trabajo, ingresos y en muchos casos, el hambre. "Trabaje y consiga recursos", dijo a Marinkovic al finalizar el acto que duró nueve minutos.

Empresario y exlíder cívico

Marinkovic tiene 52 años. Nació en Santa Cruz y está casado con Nicole Dauelsberg, con quien tiene tres hijos. Estudió Ingeniería Electromecánica en el Richland College (EEUU) y Economía y Finanzas en la Universidad de Texas (EEUU).

Empresario y exgerente general de Industrias Oleaginosas S.A, agroindustria que genera 460 empleos, dedicada al procesamiento de 1.600 toneladas diarias de soya. Fue accionista y director del Banco Económico. Cuenta con inversiones en ganadería tanto en Bolivia como en Brasil.

Ha sido director en la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), la Federación de Empresarios y la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban). Además, fue presidente del Comité pro Santa Cruz del 2007 a 2009.