Los recursos provenientes de la deuda externa de Bolivia están llegando cada vez menos a los sectores encargados de ejecutar obras y proyectos de desarrollo. En cambio, la mayor parte de los nuevos préstamos internacionales terminó reforzando el presupuesto del Estado, dejando en segundo plano áreas estratégicas como infraestructura vial, salud, energía, agua potable y producción agropecuaria.
Así lo refleja el último Informe de Deuda Externa del Banco Central de Bolivia (BCB), que revela que entre enero y junio de 2026 el país recibió 1.217,8 millones de dólares en desembolsos. De ese monto, 1.100 millones de dólares, equivalentes al 90,3%, fueron destinados al apoyo presupuestario, mientras apenas el 9,7% se distribuyó entre todos los demás sectores de inversión.
El cambio de prioridades resulta evidente al comparar cuánto recibió cada sector.
La infraestructura vial, responsable de carreteras y puentes, obtuvo apenas $us 22,3 millones, equivalente al 1,8% de los desembolsos; el sector agropecuario recibió 25,7 millones de dólares (2,1%); saneamiento básico 18,7 millones (1,5%); salud 12,4 millones (1%) y energía 9,9 millones de dólares (0,8%).
Paradójicamente, esos mismos sectores concentran la mayor cantidad de recursos que aún están pendientes de desembolso dentro de la cartera de deuda externa.
Según el Banco Central, al 30 de junio permanecían sin ejecutar 4.164 millones de dólares en créditos ya contratados. De ese total, 30,2% corresponde a infraestructura vial, 17,7% a energía, 13,1% a salud, 11,2% a saneamiento básico y 9,4% al sector agropecuario.
En otras palabras, mientras existen miles de millones de dólares comprometidos para carreteras, hospitales, proyectos energéticos, agua potable y desarrollo productivo, los recursos efectivamente desembolsados durante este año se concentraron casi exclusivamente en sostener las finanzas públicas.
El Ministerio de Economía concentra los recursos
El informe también muestra que el principal receptor de los desembolsos fue el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, que administró $us 1.100 millones, es decir, nueve de cada diez dólares recibidos por el país durante el semestre.
En contraste, entidades ejecutoras de inversión como la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras o el Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social (FPS) recibieron montos considerablemente menores.
Sectores estratégicos esperan recursos
Los datos también muestran que los sectores considerados prioritarios para el desarrollo económico siguen dependiendo de recursos que aún no llegan.
La ABC mantiene el mayor saldo pendiente de desembolsar con $us 919,9 millones, seguida por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua con $us 724,9 millones, ENDE con $us 392 millones, el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras con $us 246,8 millones y el Ministerio de Salud con $us 111,5 millones.
Esto significa que buena parte de los proyectos de infraestructura, electrificación, riego, agua potable, hospitales y apoyo a la producción todavía depende de recursos comprometidos que permanecen sin ejecutarse.
El informe del Banco Central refleja un cambio en el uso del endeudamiento externo. Si bien la deuda históricamente financió proyectos de inversión pública, en 2026 la prioridad pasó a ser obtener liquidez para sostener las cuentas del Estado.
Mientras tanto, sectores considerados estratégicos para el crecimiento económico, la producción de alimentos, la infraestructura vial y los servicios básicos continúan esperando la ejecución de miles de millones de dólares en créditos ya aprobados, en un contexto en el que el país enfrenta restricciones fiscales y crecientes demandas de inversión pública.