Los efectos de los 42 días de bloqueos ya se reflejan en la producción, el empleo y la actividad económica. La Cámara Nacional de Industrias (CNI) estimó este jueves que las pérdidas acumuladas alcanzan los 2.500 millones de dólares, un impacto que podría restar entre 2 y 2,5 puntos porcentuales al crecimiento económico de 2026.
Durante una conferencia de prensa, el asesor de la entidad, Hugo Siles, señaló que más del 70% de las 13.000 industrias del departamento de La Paz han paralizado o reducido operaciones. También reportó una caída superior al 20% en las exportaciones, la paralización de inversiones y una disminución de las recaudaciones tributarias.
Según la CNI, más de 1,6 millones de personas han sido afectadas solo en La Paz. La entidad advirtió que la pérdida de ingresos y la reducción de actividades económicas están deteriorando el poder adquisitivo de las familias.
Frente a este escenario, la Cámara presentó un Plan de Reactivación y Recuperación Económica y Social basado en tres ejes: un programa de alivio económico inmediato, la creación de un fondo de recuperación y la aprobación de una nueva Ley de Inversiones.
Entre las medidas planteadas figuran el diferimiento temporal de impuestos, facilidades crediticias para el sector productivo, incentivos al consumo de productos nacionales y la agilización de trámites para el comercio exterior. También propone un fondo financiado por organismos multilaterales y un Bono Familia de 1.000 bolivianos para estimular la demanda interna.
El presidente de la CNI, Gonzalo Morales, sostuvo que el impacto de la crisis ya no es únicamente económico. “Bolivia está agotada”, afirmó al señalar que miles de familias enfrentan dificultades para llegar a fin de mes y reclaman una salida a la incertidumbre.
Morales pidió acuerdos y voluntad política para recuperar la normalidad y afirmó que la prioridad debe ser proteger el empleo, la producción y el bienestar de las familias bolivianas.