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A pocos días de que los bolivianos acudan a las urnas para elegir a su Presidente, el tema económico es uno de los de mayor conversación y debate. Cinco son las preocupaciones de los votantes que ven en el desempleo, el tipo de cambio, las inversiones, la carga tributaria y el déficit fiscal, las claves para lograr la reactivación de la economía nacional.

En ese sentido, se trasladaron estas inquietudes a los aspirantes al Palacio Quemado para que contesten cómo harán frente a estas preguntas de la población.

 Empleos

Luis Fernando Camacho, que está en carrera por la silla presidencial por la agrupación Creemos, propone un modelo de economía plural, de libre mercado, donde el sector privado sea el responsable de la inversión, la producción y la generación de empleos. Corresponderá al Estado otorgar la seguridad jurídica y las condiciones para que desarrollen los emprendimientos privados.

Desde Creemos tienen en carpeta ejecutar el denominado Plan de Inversiones de Emergencia, dotado con $us 10.000 millones para impulsar miles de obras pequeñas con la que estiman generar unos 300.000 empleos.

Carlos Mesa, candidato por Comunidad Ciudadana (CC), en su plan Presente y Futuro de Bolivia, apuesta por una economía sostenible en donde la generación de empleo es medular. Para ello, se deberá inyectar, durante el primer año de Gobierno, unos $us 6.000 millones (un 15% del PIB), de los cuales el 65% se destinará al incentivo y creación de puestos laborales.

En cuanto a la pérdida de unos 180.000 puestos de trabajo producto de la pandemia, Mesa se puso plazo de un año para reponerlos, con apoyo directo a las pequeñas, medianas y grandes empresas en donde el acceso a créditos directos, con un fondo de garantía a cargo del Estado. Apostará en crear nuevos empleos, salvar los que existen y consolidar los que están en riesgo.

En el programa político de Mesa, el rol del sector privado en la generación de empleos es fundamental, mientras que en el agro el uso de la biotecnología es considerado el motor para mejorar los rendimientos y aumentar la producción y la demanda de mano de obra.

El candidato por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce, promete la creación de 130.000 empleos hasta 2025, apoyado en una política de industrialización de sustitución de importaciones. Para ello considera que la reactivación de la manufactura, junto con el impulso de la producción agropecuaria, el incentivo del turismo interno y una apuesta fuerte en el sector energético con la industrialización del litio permitirá la generación de esta cantidad de empleos directos e indirectos.

Jorge ‘Tuto’ Quiroga, postula por Libre 21, explicó que para reponer, según sus datos, la pérdida de 350.000 puestos de trabajo producto del coronavirus, se deberá conseguir $us 8.000 millones que van a dar liquidez al mercado para permitir la reactivación del comercio, la industria, el agro y la construcción.

Tipo de cambio

Sobre este tema tan sensible, Camacho aseguró que no se modificará el tipo de cambio existente de Bs 6,96 por dólar.

Cree que se debe mantener el tipo de cambio en su actual paridad porque es una herramienta básica para evitar la aparición o acentuación de otros desequilibrios más agudos, como la inflación, el déficit o la estabilidad del sistema financiero y que a pesar de la pérdida de $us 9.000 millones de Reservas Internacionales Netas (RIN) desde 2014, el actual nivel de $us 6.644 millones a agosto de 2020 es suficiente para mantener el tipo de cambio.

Algo más cauto, Arce hizo notar que en las actuales condiciones económicas: altos índices de desempleo, déficit fiscal en incremento, caída constante de las RIN y menor crecimiento, es complicado seguir manteniendo el actual tipo de cambio, y más si se toma en cuenta que a escala internacional una de las tendencias será que los demás países devalúen su moneda para ganar en competitividad.

En este escenario, el exministro de Economía del MAS puntualizó que con los cambios y mejoras que propone se podrá garantizar el actual valor del dólar.

Al respecto, Mesa también indicó que no habrá devaluación, que se está analizando la propuesta del sector exportador sobre la posibilidad de trabajar con un tipo de cambio diferencial, pero que eso debe analizarse de forma detallada, para evitar problemas.

En la misma línea, ‘Tuto’ Quiroga subrayó que se deben evitar los sobresaltos, tanto para la población como para los empresarios, por lo que es importante mantener el tipo de cambio, fortaleciendo la producción nacional y generando puestos de trabajo que van a permitir salvar la economía.

Inversiones

En cuanto a la posibilidad de captar recursos privados nacionales o extranjeros para dinamizar la economía, ‘Tuto’ Quiroga está seguro de que Potosí, a partir de litio, es un buen anzuelo para seducir la billetera internacional que busque invertir en la producción de baterías para vehículos, celulares, tabletas o relojes, un mercado que genera anualmente $us 50.000 millones y que de acuerdo con las proyecciones del candidato de Libre 21, para 2025 subirá a $us 100.000 millones.

A su vez, Mesa subrayó que se debe trabajar en distintas líneas para atraer las inversiones privadas que pueden estar destinadas al agro, hidrocarburos y minería. Para lograr eso, propone ofrecer reglas claras en el aspecto jurídico, erradicar la competencia desleal, incentivar la participación de los empresarios garantizando que sus recursos no serán nacionalizados.

En este aspecto, el programa electoral de Camacho ubica al Estado como el encargado de generar las condiciones que faciliten las inversiones privadas. Para ello, en el plano de la seguridad jurídica, el país volverá al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) para que se resuelvan las diferencias referidas a inversiones entre el Estado y las empresas privadas internacionales. Se aprobará una nueva ley de inversiones, que genere las condiciones de seguridad jurídica y el ambiente de inversiones que necesitan los agentes privados de la economía.

Otra medida de promoción de la inversión es la deducción del monto a pagar por el Impuesto a las Utilidades de las Empresas (IUE) las cantidades destinadas a inversión. En el caso de la micro y medianas empresas (mipyme) se tendrá una deducción adicional del 50%.

Desde la perspectiva de Arce, una de las formas de captar recursos es la creación de un impuesto a las fortunas para aquellas personas que tengan patrimonios personales que oscilen entre los $us 5 millones y $us 15 millones y que, según sus proyecciones, afectará a menos del 1% de los bolivianos y generará unos $us 400 millones. A eso también se debe sumar los $us 1.600 millones, que desde el MAS buscan ahorrar, si es que logran que los organismos multilaterales congelen, durante 2021 y 2022, el pago del capital e intereses por la actual deuda externa.

Otra vía que Arce considera válida es la reactivación de la inversión pública que durante el Gobierno de transición, según su criterio, fue relegada.

Carga tributaria

Un cambio con diálogo es lo que considera más pertinente Camacho si se busca abordar una reforma del actual sistema tributario, vigente desde 1996. Un cambio que para Creemos se debe basar en el principio del que más tiene debe tributar más y deben ser los impuestos directos, que son progresivos la base de la recaudación.

Para concretar aquello, en principio son siete los puntos que irán trabajando desde esta agrupación política y que se detallan algunos de ellos.

Institucionalización de los cargos del Servicio de Impuestos Nacionales y la Aduana Nacional. Universalización de las facturas, que permita generar crédito fiscal con todas las facturas. Prescripción de los obligaciones tributarias y aduaneras a los tres años e implementar el aguinaldo tributario consistente en la devolución hasta fin de año del 10% del crédito fiscal acumulado y no utilizado por las personas naturales.

Para Arce, lo importante es desarrollar una gestión tributaria confiable, donde el cobro de los impuestos retorne en obras públicas, donde la burocracia sea menor y el contribuyente pueda encontrar en el SIN un aliado que lo oriente.

En cuanto a la posibilidad de una reforma tributaria, Arce no da pistas al respecto, más allá de una creación de un nuevo impuesto a las personas millonarias del país, que no incluiría a los propietarios de empresas o emprendimientos.

Mesa ve vital ampliar la base de los aportantes y tratar de reducir el 70% de la economía informal que no paga impuestos y que el Fisco no tenga un comportamiento exclusivamente sancionador.

Reducir las trabas, universalizar el uso de las facturas, bajar el valor de algunos impuestos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) y que el pago del Impuesto a las Utilidades de las Empresas (IUE), sea progresivo, es el menú que ofrece Mesa.

 Déficit fiscal

Puntualmente, Arce propone una reducción del gasto corriente y aprovechar para equilibrar este déficit, los $us 2.000 millones que el país tendría como resultado del nuevo impuesto a las fortunas y del congelamiento por dos años del pago del servicio de la deuda a los organismos multilaterales.

Mesa considera que se debe apostar por profundizar las autonomías para transferir de una mejor manera los ingresos y egresos a los gobiernos subnacionales, y esto se lograría a partir de un pacto fiscal. Otras de las alternativas para reducir los gastos, es la evaluación y auditoría de las empresas estatales para conocer cuál de ellas son rentables, cuáles se las pueden potenciar y cuáles descartar debido a que son inviables.

Camacho observó que el déficit fiscal se lo puede disminuir con un menor gasto público innecesario, bajando el gasto en burocracia con la nueva estructura del Poder Ejecutivo que se reducirá a 16 ministerios y 35 viceministerios.

Reorientar la inversión pública es otra de las propuestas hacia proyectos que necesiten gran cantidad de mano de obra e insumos nacionales, ajustando el sistema de financiamiento propio genuino, dejando el endeudamiento externo para atender la emergencia actual y los proyectos estratégicos de largo plazo.