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Por Ximena Gutiérrez​​

Luego de que el Gobierno nacional determinara incrementar un 2% al Salario Mínimo Nacional (SMN), la micro y pequeña empresa se declaró en emergencia al asegurar que al menos cuatro actividades de su sector se encuentran al borde del cierre de sus unidades productivas por esta nueva determinación.

Artesanos, textiles, calzados y metalmecánica son los sectores más afectados, porque desde antes de la pandemia venían debilitados, debido a los problemas políticos y sociales acontecidos en el país, llevando a la mayoría a reducir el número de personal al límite en las unidades productivas. Así lo afirmó la presidenta nacional de la Coordinadora de la Micro y Pequeña Empresa (Cormype), Lihetzer Zenteno.

“En el caso de los artesanos, trabajan con dos ayudantes y otros solo con una persona. Lastimosamente este incremento hará que se queden solos a trabajar o directamente cierren, sumándose a la lista de quiebre de más empresas en Bolivia, de las pocas que quedan”, manifestó Zenteno.

Aseguró que el sector no está en condiciones de asumir las responsabilidades que representa tener empleados en planilla, más aún si están registrados con beneficios sociales como aportes a las Administradoras de Fondos de Pensiones y seguros de salud, llevándolos a perder el capital humano que por años fue capacitado para apoyar en los talleres.

Según datos de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) al menos 400.000 empleos se perdieron desde que inició la pandemia, siendo el sector de la micro y pequeña empresa el más afectado por la crisis.






El hecho se refleja aún más cuando muchos de los talleres no han vuelto a contratar trabajadores desde diciembre del 2020 (época en la que se tiene mayor movimiento económico por las fiestas de fin de año) debido a las bajas ventas en el mercado por la poca circulación de dinero.

“Los talleres por lo regular, trabajaban con cinco a seis operarios y con los eventuales se llegaba de 8 hasta 15 personas, en empresas más grandes, pero se ha perdido la capacidad de generar empleo”, expresó Félix Huaycho, presidente de la Federación de la Micro y Pequeña Empresa (Fedemype), quien tiene un pequeño taller de costura de prendas de jeans, que hoy trabaja solo con su familia.

Aseguró que los incrementos salariales en momentos como estos solo desmotivan la creación de fuentes de empleo por la carga impositiva y laboral que representa para la pequeña empresa. “En este tiempo, ya no se contrata trabajadores que estén en planilla, directamente se busca operarios eventuales o se trabaja solo en familia porque ellos comprenden la situación y el esfuerzo”, dijo el confeccionista.

Ambos representantes del sector aseguran que los datos presentados en enero por Fundempresa, sobre un crecimiento del 2,7% en la creación de nuevas empresas (337.979), representa en realidad una parte de los desempleados que perdieron su trabajo y decidieron emprender un negocio y no así un crecimiento que refleje una reactivación real de la economía.

No entendemos bajo qué términos y factores evalúan para determinar un crecimiento que no existe para incrementar el sueldo. Las empresas estamos en el último punto y cualquier decisión que tome el Gobierno nuevamente errónea, como lo ha venido haciendo, nos mata totalmente”, reclamó Zenteno.

Un ‘perdonazo’ a los impuestos a escala nacional o una reducción de esa obligación, consideran que puede ser una alternativa para mejorar y ayudar al sector.

Plantean, por ejemplo, que en vez de pagar un tributo general del 13% por el Impuesto al Valor Agregado (IVA), sería más accesible que se pague el 5%, de tal manera que todos los contribuyentes puedan cumplir y no evadir esa obligación.

“Se necesita una reestructuración en las políticas porque no vemos una reactivación en el aparato productivo de las mypes. Reducir los impuestos sería inteligente porque con aumentos salariales lo único que están ocasionando es más desempleo y pobreza en Bolivia, frente a una pandemia que no sabemos cómo va a seguir afectando a las microempresas”, dijo la presidenta de Cormype.

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