La Fiscalía de La Paz abrió de oficio una investigación por presunto sabotaje vinculado a la importación de gasolina, en medio de crecientes denuncias por la circulación de combustible de baja calidad en el país, informó este martes el fiscal David Torres.
El caso fue activado bajo la tipificación de delitos contra la industria y el comercio, tras conocerse hechos relacionados con el proceso de importación de carburantes. Torres precisó que la calificación es provisional y podrá ajustarse conforme avancen las investigaciones.
La decisión se da en un contexto de malestar en distintos sectores, especialmente transportistas y usuarios, que reportaron fallas en el rendimiento de la gasolina, daños en motores y una reducción en la eficiencia de los vehículos, lo que reavivó cuestionamientos sobre los controles en la cadena de abastecimiento. A esto se suma la escasez de diésel que afecta al sector productivo.
Como primeras medidas, el Ministerio Público dispuso la conformación de un equipo integrado por fiscales e investigadores policiales para encarar el caso. “No será una sola persona la que conozca este hecho, sino varios partícipes tanto del Ministerio Público como de la Policía Boliviana”, señaló Torres.
La investigación abarcará múltiples etapas del proceso, incluyendo la adquisición, transporte, internación y distribución del combustible. En ese marco, se emitirán requerimientos de información al Ministerio de Hidrocarburos y a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), además de citaciones a los actores involucrados en la cadena.
El fiscal remarcó que la indagación no se limitará a un solo aspecto y que, en caso de identificarse responsabilidades, la causa podrá ampliarse contra personas naturales o jurídicas.
El caso se produce en medio de una creciente presión sobre el abastecimiento de combustibles en Bolivia, donde la calidad de la gasolina se ha convertido en un nuevo foco de conflicto, sumándose a los problemas recurrentes de provisión y a la dependencia de importaciones.