El Gobierno espera concretar en las próximas semanas un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), una operación que podría convertirse en uno de los principales respaldos financieros para la estrategia de estabilización económica impulsada por la administración del presidente Rodrigo Paz.
Durante una entrevista en el programa Influyentes de EL DEBER, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó que las conversaciones con el organismo multilateral se mantienen desde el inicio de la gestión y que los avances son resultado de un trabajo técnico desarrollado durante varios meses.
“Estamos trabajando con ellos. Tenemos una muy buena relación con las principales dirigencias del FMI y probablemente tengamos novedades en las próximas semanas”, afirmó la autoridad.
Espinoza explicó que un acuerdo de esta naturaleza no se construye de manera inmediata y requiere procesos de evaluación, negociación y cumplimiento de condiciones previas.
Según el ministro, el financiamiento potencial del FMI oscilaría entre $us 2.000 millones y $us 2.500 millones. Sin embargo, el verdadero efecto estaría en la capacidad de activar recursos adicionales de otros organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
“Como ha dicho el presidente, a partir del FMI se gatillan otros financiamientos también importantes”, sostuvo.
La proyección oficial apunta a conformar un paquete financiero cercano a los $us 5.000 millones durante este año, recursos que permitirían fortalecer las reservas internacionales, mejorar la disponibilidad de divisas y respaldar el proceso de recuperación económica.
El acercamiento al FMI representa un cambio respecto a la política económica aplicada durante las últimas dos décadas, período en el que Bolivia mantuvo una relación limitada con el organismo. Para el Gobierno, el objetivo es complementar las reformas internas con financiamiento externo que contribuya a recuperar la confianza de los mercados y acelerar la estabilización de la economía.