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Tras casi 10 horas, entre audiencias, argumentos, contraargumentos y fallo, la Sala Constitucional Primera denegó el recurso de Acción Popular, presentada por distintas plataformas que rechazan el Decreto Supremo (DS) 4232 que autoriza la elaboración de un reglamento en el que se evaluará el uso de semillas genéticamente modificadas para el cultivo de soya, maíz, algodón, trigo y caña de azúcar.

El fallo indica que tanto el DS 4232 y el 4238 son de carácter constitucional, por lo que no están sujeto a una Acción Popular, por lo que se rechaza esta acción interpuesta por grupos de activistas que ven un peligro en el uso de los transgénicos.

Sobre el tema, un exultante Reynaldo Díaz, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), se refirió a que esta jornada es un día histórico en el que ganan los productores y Bolivia, pues considera que es la ciencia y la tecnología la que prevalece ante "argumentos irrisorios y poco fundamentados".

Díaz indicó que con este fallo se afianza la posibilidad de mejorar los rendimientos de producción, algo que va a beneficiar a los avicultores, lecheros, ganaderos y agricultores que van a tener la posibilidad de generar recursos de una forma más competitiva.

“Vamos a trabajar de manera seria y ordenada respetando las normas y permitiendo al Comité de Bioseguridad realizar las distintas evaluaciones de los eventos que ingresemos en cuanto a soya, maíz, trigo, algodón y caña de azúcar. Se cumplirán todos los requisitos”, sostuvo Díaz.

El directivo remarcó que Bolivia se suma a los 26 países que ya usan transgénicos y que cultivan 192 millones de hectáreas y que esta tecnología va a permitir reducir los $us 600 millones que destina Bolivia en la importación de alimentos.

A su vez, Marcelo Pantoja, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) dijo que el fallo va a permitir al sector productivo evaluar nuevos eventos en biotecnología para ver si se adaptan al suelo y clima boliviano.

Pantoja recordó que este fue un trabajo duro y de varios años y el hecho de que la justicia falle a favor del productor es algo positivo, pues se pensó en el país.

Desde la otra vereda, integrantes de la plataforma Bolivia Libre de Transgénicos, una vez que se enteraron de la determinación de la justicia criticaron su accionar y aseguraron que hoy más que nunca la salud de los bolivianos está en riesgo, al igual que su medioambiente.