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La emergencia sanitaria por la que atraviesa el país ha generado un nuevo negocio; la producción de trajes e implementos de bioseguridad. En el mercado abunda la oferta, que van desde barbijos y trajes. Esto ha sido una válvula de escape para el sector de la confección, tanto para los pequeñas y medianas empresas que son el corazón del sector. Incluso algunas compañías lograron exportar este tipo de productos.

Este es el caso de Simón Padilla, propietario de Cotexco, empresa que antes de la pandemia producía jeans. Pero tras la declaratoria de emergencia sanitaria dejó temporalmente la producción de pantalones para producir insumos de bioseguridad.

El catálogo de productos va desde barbijos a overoles. A diferencia de los otros artículos similares, Padilla, usa tela inteligente (BioSmart) para la confección de estos insumos.   

La tela BioSmart es un material que encapsula el cloro, elemento que destruye el coronavirus antes que ingrese al organismo. Según Padilla, el traje tiene la particularidad de ser lavable y de tener una duración de ocho meses.

Gracias a estas características Cotexco exportó, de forma indirecta, hasta 5.000 barbijos a Perú

Félix Huaycho, presidente de la Federación Departamental de la Pequeña y Mediana Empresa (Fedemype), señaló que la producción de este tipo de productos se ha vuelto el sostén de varias unidades de negocio que, ante la emergencia, paralizaron sus operaciones.

En Santa Cruz unas 600 pequeñas empresas se han abocado a la fabricación de estos materiales. Pero, dijo que la internación de producción china merma la única fuente de ingresos que tienen estas unidades de negocio.

Otros de los problemas que enfrentan las pymes es la obtención de materia prima para confeccionar estos artículos, que actualmente venden a firmas pequeñas y farmacias de Santa Cruz.

Agregó que ante el alargamiento de la cuarentena es necesario que las autoridades locales y nacionales faciliten la importación de tela de bioseguridad para que los talleres puedan proveer material de protección a la población.

Actualmente, la demanda de trajes de bioseguridad se incrementó ante el creciente número de casos positivos por coronavirus. Incluso, médicos de centros de salud públicos denunciaron la falta de indumentaria que evita que los galenos se contagien del virus.

Si tenemos la materia prima nosotros podemos confeccionar trajes para proteger a los médicos y a la población, pero necesitamos el apoyo de las autoridades”, dijo Huaycho.

En el país, el personal médico usa trajes de bioseguridad de tyvek, un material que impide que las cepas del mal ingresen al cuerpo; sin embargo, las partículas del virus permanecen en estas ropas que solo deben ser usadas una vez.