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Las distintas previsiones y proyecciones que realizan los organismos multilaterales sobre el desempeño económico de un país muchas veces difieren, a pesar de analizar una misma región, nación y periodo.

Así desde el Banco Mundial (BM), adelantaron hoy que la recesión a fines de diciembre de esta gestión en Bolivia se ubicará en un 7,3%, mientras que desde el Banco Central de Bolivia (BCB), calculan que la misma variable se ubicará en un 6,2%, pero para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), se ubicará en un 5,2%.

Al respecto, Germán Molina, analista económico, sostuvo que tanto el BM como la Cepal para elaborar sus informes recurren a fuentes oficiales del país en un determinado periodo y es posible que en su elaboración se generen diferencias en cuanto a las interpretaciones de los datos obtenidos.

Molina remarcó que otro factor que puede incidir en la diferencia de los porcentajes es que estos organismos internacionales como el BCB antes de publicar sus informes deben conversar con los diferentes agentes económicos del país estudiado para que estos estén informados.

Víctor Hugo Figueroa, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, detalló que estos agentes no solo son económicos, sino también políticos y sociales como las ONG, periodistas económicos, empresarios y personas influyentes que de alguna manera validan o no las previsiones propuestas.

Ante este escenario, Molina puntualizó que en economía se puede trabajar con tendencias, niveles e infraestructura. En el caso de Bolivia la tendencia del crecimiento es a la baja, con un nivel que indica una caída del Producto  Interno Bruto (PIB), en en que la infraestructura de la minería, los hidrocarburos y las finanzas van en descenso.

Figueroa sostuvo que la actividad minera, si bien se está recuperando, es vulnerable a los precios internacionales, mientras que los hidrocarburos en el mercado interno están en desventaja porque no se descubrieron nuevos yacimientos, mientras que el sistema financiero tiene menos recursos para apalancar las otras actividades de la economía nacional.

Por lo que, a su criterio, no es errada, a pesar de las leves diferencias, la recesión proyectada para el país durante esta gestión.