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En la localidad brasileña de Ladario, a unos seis kilómetros de los puertos fluviales del Canal Tamengo de lado boliviano, hay unos 24 millones de litros diésel detenidos que esperan poder ingresar al país y ser despachados para su comercialización.

Se pudo saber que en Ladario hay ocho barcazas con 12 millones de litros de diésel y que están ingresando otras ocho con el mismo volumen, por lo que unos 24 millones de litros de diésel se encuentran disponibles para ser descargados y  transportados hacia Santa Cruz.

Sobre el tema, Sebastián Aguirre, gerente administrativo, de la terminal Puerto Aguirre, indicó que esta situación se arrastra hace unos ocho meses y que, debido a ello, en la zona del El Faro, en territorio nacional, se encuentran otras 20 barcazas, que se pudo saber que contendrían gasolina. Estas corren el riesgo de ser alcanzadas por el fuego producto de los incendios  en la región o de que se produzca alguna filtración y el combustible contamine las aguas del Pantanal boliviano.

Según Aguirre, el desabastecimiento de diésel se podría solucionar si YPFB  autoriza la descarga del combustible y que no solamente esté en manos de la empresa Gravetal, algo que -a su criterio- está perjudicando al país.

Tenemos la capacidad para trabajar tanto con gasolina como con diésel, por eso nos llama la atención que en esta emergencia YPFB no tome una decisión y pueda solucionar este problema”, dijo Aguirre.

Al respecto, Bismark Rosales, gerente general de Puerto Jennefer, indicó que, debido a que las aguas bajaron de nivel, hay unas 20 barcazas encalladas en la zona de El Faro y que las mismas transportan gasolina.

En cuanto al abastecimiento de diésel, Rosales señaló que en Ladario hay unos 12 millones de litros de diésel y que se van a sumar otros 12 millones. Considera que una de las soluciones para superar el tema del calado es alijar (dividir la carga) las barcazas para que puedan llegar a las terminales portuarias.

Al problema climático que ha generado que el nivel de las aguas baje de los 13 pies a los tres pies, se suma el tema financiero, pues fuentes del sector explicaron que el actual Gobierno frenó todas los pagos por la importación de combustible e inició un auditoría interna,generando atrasos en los pagos a los proveedores,lo que está repercutiendo en la entrega de diésel y gasolina.

A su vez, el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Iván Alcalá, aclaró que el diésel se vende con normalidad en los surtidores de Santa Cruz, de acuerdo con el portal Reporte Energía. 

Alcalá aseguró que no existe ningún problema de desabastecimiento, sino que probablemente se trata de informaciones falsas que están generando cierto pánico en la población porque se han hecho las nominaciones de combustible correspondientes y las cantidades han estado saliendo con normalidad de la planta de YPFB.

Según el funcionario los volúmenes de carburantes que salen de Yacimientos son los mismas, por lo que descarta desabastecimiento, a tiempo de precisar que la nominación de combustibles para la venta en promedio es de 2.100 m3, y en estos días se produjeron entre 2.500 y 2.800 m3.