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El Plan de Reactivación del Upstream 2021, lanzado el pasado fin de semana por la estatal YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, demuestra que el Gobierno sopesa la necesidad de dar primordial importancia a la exploración petrolera en el país, algo que analistas y gremios del sector hidrocarburífero, vienen pidiendo desde hace varios años.

Sin embargo, todo esto tiene que venir acompañado de las respectivas reformas legislativas y fiscales, para garantizar las inversiones, en un momento en el que Bolivia enfrenta una dura declinación en la producción de sus campos gasíferos.

El analista en industrias extractivas de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, calificó como positivo el anuncio de que se planea la recuperación mejorada de campos maduros. “El hecho de que se considere esa opción es un avance, pero me queda como preocupación que (el plan) no está enfocado a solucionar los problemas estructurales que tienen las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos”, apuntó.

En tal sentido, mencionó que, por ejemplo, desde 2007 hasta 2017, YPFB cuenta con 100 áreas de exploración, por lo que las necesidades en este aspecto no merecen mayor atención, sino que pasan por cambiar las condiciones estructurales del sector hidrocarburos, con una nueva política hidrocarburífera, principalmente la necesidad de una nueva Ley de Hidrocarburos y un régimen fiscal que no distingue entre un campo petrolífero de un campo gasífero; un campo nuevo de un campo maduro o un campo en declinación.

Velásquez desestimó los anuncios de nuevos descubrimientos y citó, por ejemplo, que Vitiacua se lo anunció en 2018, cuando la estatal rusa Gazprom firmó un acuerdo con YPFB, para la perforación de ocho pozos. “El problema es que tienen que generarse las condiciones, para que la inversión fluya con más seguridad, eso pasa por seguridad jurídica y seguridad económica”, aseveró.

Acompañar las inversiones

El ex ministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos también rescató la preocupación gubernamental por la exploración, y un nuevo atlas con el potencial hidrocarburífero boliviano, que enlista prospectos exploratorios y condiciones regulatorias y fiscales que tiene el país, entre otros. “Eso es lo que YPFB llama un plan, pero no viene acompañado de contratos firmes de inversión”, expresó Ríos.

Al mismo tiempo, lamentó que este plan no incluye la procedencia de los recursos para perforar todos los prospectos que se mencionan. “Lo que falta es señalar el compromiso de inversión, qué contratos existen, qué objetivos y cuándo se van a perforar los pozos o el tipo de sísmica. En virtud a eso, es más un programa enunciativo que un programa de inversiones para la exploración”, sostuvo Ríos, mientras consideró que al final “se ve un poquito de luz al final del túnel”, cuando se escucha a asambleístas (plurinacionales) hablar de la necesidad de una nueva Ley de Hidrocarburos, que debe ir acompañada por cambios al sistema fiscal actual.

El director de Energía, Minas e Hidrocarburos de la Gobernación de Santa Cruz, Eduardo Ibáñez, también aplaudió el anuncio de reposición de reservas, situación que debió haberse dado hace mucho tiempo. “Desde luego que queremos ser igual de optimistas, pero; sin embargo, sabemos que van a demorar, primero porque debe de revisarse el marco normativo actual. Hoy, no solo las autoridades energéticas, sino los diputados del Legislativo hablan de modificaciones a la norma, y me imagino que si lo están hablando, es porque internamente lo han conversado con las áreas técnicas”, sostuvo.

El presidente de YPFB, Wilson Zelaya, destacó que el Gobierno asume la responsabilidad de reimpulsar la exploración, explotación y producción “desde un enfoque distinto, más eficiente con una cartera de oportunidades de exploración de campos maduros y cerrados”.

YPFB ASUMIRÁ UN ROL OPERATIVO; LOS PROYECTOS SE EJECUTARÁN POR CUENTA PROPIA Y EN SOCIEDAD

El Plan Nacional de Reactivación del Upstream 2021, presentado por YPFB, abarca zonas del subandino sur y norte, Boomerang y Madre de Dios. La estatal petrolera informó que asumirá el rol operativo para que se ejecuten estos proyectos por cuenta propia como también, en sociedad estratégica a través de contratos de servicios petroleros (CSP) con empresas operadoras que se encuentren en el país o en el exterior, en la perspectiva de atraer nuevas inversiones.

Entre las operadoras que se suman con convenios de estudio, contratos de servicios petroleros, acuerdos de evaluación regional, comercialización de gas y memorándums de entendimiento están YPF E&P Bolivia, Vintage Petroleum, Ambar Energy, Delta Energía y Geoproduction. Además, se adhieren las empresas subsidiarias YPFB Chaco y YPFB Andina.

YPFB incorporó al plan el concepto de “polos de desarrollo” para nueve áreas. El Polo Iñaú, con el prospecto Sauce Mayu, Iñaú e Illinchupa; Polo Itacaray que comprende Ingre, Lead Yapucaiti e Itacaray. Polo Domo Oso que establece los prospectos del mismo nombre y Domo Tarija. Están además los polos Vitiacua, Camiri, Yarará, La Vertiente. En la cartera de proyectos están, además, los Periféricos Tatarenda.

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