El mercado peruano es el tercer destino de las exportaciones bolivianas del fertilizante. De enero a septiembre, YPFB Corporación exportó un valor de $us 176,7 millones del fertilizante a cinco mercados

15 de noviembre de 2022, 7:17 AM
15 de noviembre de 2022, 7:17 AM


En un contexto en que la demanda de fertilizantes ha aumentado en el mundo, Perú decidió instalar su propia planta de urea, una iniciativa que nace con ventajas en relación a la producción de urea de Bolivia. El proyecto peruano “puede ser un serio competidor” de su par boliviano, dijo José Padilla, exsecretario de Hidrocarburos de la Gobernación cruceña.

El 2 de septiembre, el Gobierno peruano creó, mediante la Resolución Suprema 015-2022, una comisión multisectorial para la implementación de una planta de urea y otros fertilizantes nitrogenados, “para la atención de la crisis de la seguridad alimentaria y la agricultura familiar”.

“El conflicto entre Rusia y Ucrania ha impactado considerablemente en los flujos de comercio, lo que, aunado a las prohibiciones en las exportaciones de fertilizantes de importantes países productores como China y Rusia, ocasiona el incremento de los precios internacionales de los bienes energéticos y de los fertilizantes”, argumenta el documento.

Hasta la fecha, el proyecto cuenta con un plan de acción aprobado, de acuerdo con reportes de medios peruanos.
“Perú es un serio competidor de Bolivia al tener la ventaja de la logística y quizá de precios, lo que es cuestión de planificación y de visión de país, algo que nos falta a nosotros”, sostuvo Padilla.

Competitividad

La planta de urea de Bolivia, por su lado, presenta desventajas, como su ubicación, que encarece los costos de transporte; los continuos problemas técnicos que arrastra, que ocasionan su irregular funcionamiento; sus elevados costos de operación; y, ante el declive de la producción hidrocarburífera nacional, la incierta provisión de gas que pesa sobre el proyecto, lo que influye en el cierre de contratos con compradores que buscan provisión continua y segura, detalló.

“Hay un problema a corto plazo que es la sostenibilidad de la provisión de gas para la planta de urea”, así que “no hay sostenibilidad para mantener un mercado permanente”, agregó Padilla.

Perú, a su vez, cuenta con reservas hidrocarburíferas en Camisea, pero no con un precio competitivo, por lo que es necesario renegociar con Pluspetrol, operador de ese campo gasífero, para que el valor del insumo no esté muy por encima del que se aplica para la industria peruana, indicó al diario La República, Jorge Manco, investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

“Lo fundamental es contar con un precio bajo; si no, haces imposible la inversión para fabricar urea”, indicó Manco. “El problema es el precio y respetar los contratos”, remarcó Padilla.
Datos del Instituto Nacional de Estadística procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior dan cuenta de que el año pasado, los tres principales mercados de la urea boliviana fueron Brasil, Argentina y Perú (7,1%). La urea es el fertilizante nitrogenado más utilizado en el Perú, pero sus proveedores son principalmente de ultramar.

El 11 de noviembre pasado, en su mensaje por su segundo año de gestión, el presidente Luis Arce destacó que entre y junio de este año el valor de las exportaciones nacionales de urea a la Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Perú sumó $us 137 millones.

“Próximamente, tendremos nuestros fertilizantes granulados, NPK fósforo y potasio, hechos con materia prima nacional (...). De esta manera, afianzaremos la política de sustitución de importaciones, reduciendo los costos de producción en el sector del agro, pero fortaleciendo además nuestra seguridad con soberanía alimentaria”, sostuvo.