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Uno de los aspectos positivos que deja la pandemia es un mayor uso y conocimiento de los pagos electrónicos que evitan el uso de dinero en efectivo. Sin embargo, todavía se trata de un servicio más conocido entre los ciudadanos del eje central del país, pero con poco uso en las otras regiones.

Solo el 28% de las personas consultadas sabe que en algunos negocios puede pagar sin dinero en efectivo, según los datos de la Encuesta Datacción 2021 del Centro de la Realidad Económica y Social (Ceres). La consulta se hizo el mes pasado a 1.200 usuarios telefónicos de todo el país.

Asimismo, seis de cada diez habitantes del eje central (Santa Cruz, La Paz y Cochabamba) considera que “le gustaría hacer pagos sin dinero en efectivo”. Ver infografía.

Santiago Laserna, economista e investigador del Ceres, afirma que la bancarización en Bolivia es una de las más altas de la región, y se está avanzando a pasos acelerados. “Lo que faltaría para que los métodos de pago lleguen a una mayor población es que, en primer lugar, más personas abran cuentas bancarias y, en segundo lugar, que le pierdan el miedo a aprender sobre estos nuevos métodos, esto se logra mediante la educación financiera”, precisó.

Así, considera que los bancos deberían realizar un esfuerzo más activo por integrar a sus clientes a la banca digital, ofreciendo algún tipo de estímulo que haga que el cliente decida salir de su zona de confort y probar los nuevos métodos tecnológicos de las entidades financieras.

Por ejemplo, -señaló que- para muchos bancos sigue siendo imposible que un cliente actualice su información personal por la banca digital o incluso por teléfono. “Para este tipo de trámites sigue siendo necesario que el cliente vaya personalmente a una agencia del banco. Y esto puede estar ligado con un sistema de regulación muy rígido, que no ofrece mucha posibilidad ni incentivos a que la banca realice una innovación más libre y acelerada”, sostuvo.

Ventajas Vs desventajas

Revisando los datos de la encuesta, se evidencia que más del 48% considera que las principales ventajas de los pagos electrónicos son la comodidad (25,4%) y la seguridad (23,2%). El menor riesgo para la salud se constituye en el tercer factor favorable con un 11,2%.

Pero las personas también fueron consultadas sobre posibles desventajas al momento de optar por estos mecanismos y solo un 11,8% cree que es complicado y el 6,94% indica que no es seguro.

Consultado Laserna sobre el crecimiento de negocios que hoy apuestan por el pago electrónico, explicó que al ver el Informe de Vigilancia del sistema de Pagos del BCB del 2020 (págs. 25-26), se evidencia que las Órdenes Electrónicas de Transferencias de Fondos (OETF), donde se encuentran los traspasos bancarios y los códigos QR, se incrementaron en 70% entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020. “Este es un crecimiento anual sin precedentes en los anteriores años y ha permitido que por primera vez las transacciones por OETF sean mayores que las transacciones por tarjetas”, dijo.

Mientras que la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) señala que a agosto de 2021 las transacciones electrónicas llegaron a 32,7 millones, registrando un dinamismo del 118% en relación con agosto de 2020. Éstas se realizan a través de las aplicaciones móviles o páginas web de los bancos y consisten en el envío de fondos a una cuenta propia o de terceros en otro banco.

El estudio de Ceres es apoyado por el Proyecto Diálogo y Apoyo Colaborativo de la Cooperación para el Desarrollo de la Embajada de Suiza en Bolivia, implementado por Solidar Suiza.

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