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Luis Arce llegará a su primer mes de gestión este martes con fricciones internas en el Movimiento Al Socialismo (MAS) y un mensaje de austeridad. En los primeros 30 días, el mandatario todavía no desplegó los planes que anunció en campaña y tuvo un solo impacto en su administración: el pago del bono contra el hambre. Otro factor del manejo gubernamental es la decisión de Arce de armar un gabinete netamente profesional, con menor influencia de la figura de Evo Morales. Lo que contamina el trabajo del presidente es el clima electoral por los comicios subnacionales.

Arce juró el 8 de noviembre con el reto de reconciliar a los bolivianos tras los conflictos que se arrastraron desde la pasada gestión por las denuncias de fraude en las elecciones del 20 de octubre del año pasado. Su discurso tuvo duros ataques a la gestión transitoria de Jeanine Áñez, pero también promesas que hasta ahora se cumplen. Una de ellas es la austeridad y otra la reactivación de la economía.

El presidente ha ido resumiendo en Twitter algunas de las acciones de su Gobierno y no ha faltado la crítica a su antecesora Jeanine Áñez. El viernes, el mandatario destacó: “Hemos tomado varias medidas para reactivar la economía, hemos comenzado con el Bono contra el Hambre, hemos seguido con el incentivo al turismo interno y vamos a seguir entregando obras que son elementos centrales de la reconstrucción y reactivación de la economía”, escribió en Twitter.

Después posteó: “Todavía estamos viviendo serios problemas económicos en el Estado, pero ya hemos comenzado a tomar medidas para recuperar nuestra economía”.

El analista Paul Antonio Coca consideró que es muy difícil evaluar el primer mes de un Gobierno, pero enumeró tres aspectos que marcan la administración de Arce. El primero se centra en las fricciones que tiene el MAS debido a que existen diferentes corrientes que se interponen en el manejo público. El ala de Evo Morales -dijo- todavía está inmersa en el aparato estatal, lo que provoca incomodidad en la gestión de Luis Arce. Un segundo aspecto que muestra el nuevo presidente es la conformación de un gabinete alejado de Evo Morales y con un perfil netamente profesional.

Por último, Coca colocó el escenario electoral que vive el país por los comicios subnacionales. Este proceso -dijo- provoca que grupos de poder al interior del MAS intenten buscar espacios que no pudieron lograr en el Ejecutivo.

“Estos tres factores marcan el primer mes de la gestión de Luis Arce. Es muy difícil evaluar la gestión de una autoridad en el primer mes, ya que una primera evaluación se hace a los 100 primeros días de Gobierno. Pero las fricciones en el MAS, la conformación del gabinete y las elecciones subnacionales son los factores que priman en este tiempo de trabajo de Luis Arce”, remarcó Coca.

Mientras, el politólogo Marcelo Silva enumeró dos aspectos que marcan la gestión del presidente Luis Arce: la conformación del gabinete ministerial y las medidas económicas, aunque este último punto, dijo, todavía no despegó por el tiempo de gobierno.

“Lo del gabinete es un mensaje fuerte. Este es un gabinete que no tiene, a diferencia de los últimos gobiernos, la tendencia de tener hombres o mujeres fuertes, un superministro, no hay un perfil de Juan Ramón Quintana, de un Héctor Arce, no hay un perfil de un hombre fuerte que puede llegar a ser una especie de superministro, no hay una característica de un Arturo Murillo, Yerko Núñez, eso significa, y a mí me parece una jugada muy interesante de Arce, que indudablemente él va a poder tomar las decisiones políticas con muchísima facilidad dentro del gabinete”, consideró.

En el segundo aspecto está la reactivación económica. Silva detalló que es poco tiempo para evaluar las medidas, pero ve como una buena señal el pago del Bono contra el Hambre. “Fue una promesa de campaña y (Arce) cumplió en un mes de Gobierno. Entonces, veo que es una buena señal”, afirmó el politólogo.

Posiciones políticas

El aparato político tiene posturas diferentes sobre el primer mes de Gobierno de Arce. El presidente de Diputados, Freddy Mamani, aseguró que la administración de Arce “va por buen camino” y afirmó que las medidas económicas son las que marcarán los primeros meses del nuevo Ejecutivo.

“Lo político está a un lado. El gobierno de facto dejó un país destrozado y ahora el reto es reactivar la economía del país. Se dio un primer mensaje. Se está pagando el Bono contra el Hambre con argumentos sólidos y sin arriesgar la salud económica del país”, recalcó Mamani.

La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, valoró que en este primer mes de gestión se abordó todos los ámbitos. La autoridad destacó políticas sociales, económicas y políticas. “Un tema importante que se debatió en el gabinete ampliamente es el tema de la violencia contra las mujeres, tanto el presidente Arce, el vicepresidente Choquehuanca, las ministras, ministros, hemos asumido un compromiso de lucha firme plena contra todo tipo de violencia hacia la mujer”, remarcó.

En la oposición ven más sombras que luces en el primer mes de gestión de Arce. El diputado Jairo Guiteras, de Comunidad Ciudadana (CC), se preguntó si es Luis Arce quien gobierna a Bolivia o lo hace Evo Morales y su entorno.

“Yo creo que primero debemos preguntarnos si Luis Arce está gobernando o es Evo Morales quien está tomando las decisiones. Los mensajes que manda Evo Morales son fuertes y el último es la decisión de imponer a Álvaro García Linera como embajador boliviano ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Esa decisión la debe tomar Luis Arce y no Evo Morales”, cuestionó Guiteras.

Por su parte, el jefe de bancada de Creemos en Diputados, Erwin Bazán, aseguró que el primer mes de gobierno de Arce priorizó temas económicos como lo aseguró en campaña y criticó que Evo Morales siga en la estructura de poder del Ejecutivo.

“El señor David Choquehuanca tuvo un discurso, el día de su posesión, muy conciliador. Muchos pensaron que el MAS podía cambiar, pero no fue así. El MAS sigue siendo ese partido que practica la persecución política contra sus adversarios como la principal arma”, cuestionó Bazán.

Sobre el tema, el expresidente Jorge Quiroga consideró que es Evo Morales quien está detrás de la gestión de Luis Arce. Además, el exmandatario aseguró que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, es parte de las decisiones de la política exterior boliviana.

“Evo Morales recibe órdenes de Nicolás Maduro y Luis Arce lo acepta. Todas las decisiones pasan por Morales. El gestor del fraude es quien toma las decisiones”, reprochó Quiroga.

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