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La principal medida para evitar el contagio con el Covid-19 recomienda quedarse en casa. Pero la vida en la ciudad, las obligaciones laborales y familiares obligan a algunas personas a dejar el hogar por algunas horas. Ante esa situación y según plantea la Organización Mundial de la Salud (OMS), el mejor medio de transporte es la bicicleta.

Como si se tratase de un retorno al pasado, las calles se inundan de bicicletas que transitan a mercados, bancos o trabajos. Los médicos valoran el uso de la bicicleta porque permite ejercitar el cuerpo y, por tanto, lo fortalece para repeler cualquier virus. Se mantiene la distancia social de al menos un metro y medio de distancia y, de paso, se evita la contaminación de la ciudad.

En ciudades sudamericanas como Bogotá, Buenos Aires y Lima, y otras europeas como Amsterdam, Estocolmo, Barcelona y Berlín se han habilitado, en estos días de cuarentena, vías de uso exclusivo para los ciclistas. En estas urbes se ha observado el incremento en el uso de este medio .

Por el momento, Bolivia no ha habilitado el transporte público en buses y el uso de taxis está muy restringido. La bicicleta se ha permitido a gran parte de la población  trasladarse por diversos lugares de la ciudad.

Los ciclistas deben tener cuidado en las calles. Comparten las vías junto a una cantidad, cada vez mayor, de autos que algunas veces no los respetan, por más que estén andando en vías habilitadas para ellas.

Al momento de salir a la calle, el ciclista debe portar su casco de protección, barbijo, alcohol en gel y un toma todo para beber agua y refrescar la garganta.

El médico Darío Barreto explicó que andar en bicicleta ayuda para que los pulmones se llenen de más oxígeno, mejora el ritmo cardiovascular, fortalece los músculos y previniendo dolores de espalda. Es ideal para tener piernas fuertes y, al mismo tiempo, reduce el abdomen.

Buena experiencia

Luis Miguel Antelo (28), un universitario y funcionario de una empresa automotriz, comentó que acude a su trabajo en bicicleta todos los días. Recorre desde su casa hasta su trabajo 6,6 kilómetros que los hace en 25 minutos.

Para Antelo, es la mejor manera de trasladarse de un lugar a otro porque hace ejercicio y mantiene la distancia de alejamiento con otras personas, lo que evita cualquier posibilidad de contagio. 

Cuando concluya la cuarentena, seguirá utilizando la bicicleta para acudir al trabajo.  Se ha convertido en una manera económica, saludable de trasladarse mientras puede realizar actividad física.